IGLESIA PERSEGUIDA

IGLESIA PERSEGUIDA

viernes, 15 de febrero de 2019

DOMINGO 17 DE FEBRERO DE 2019, 6º DEL TIEMPO ORDINARIO

«BIENAVENTURADOS…  VUESTRA RECOMPENSA SERÁ GRANDE EN EL CIELO» 

     
      En la versión de Lucas se habla de cuatro Bienaventuranzas y de cuatro malaventuranzas, mientras que Mt 5 habla de ocho bienaventuranzas.
     Nitzche decía que las bienaventuranzas de Jesús han pervertido a la humanidad. ! Como se puede llamar felices a los pobres, a los que lloran, a los perseguidos por causa de la justicia! Habría que llamar dichosos a los ricos, a los que ríen porque no les falta de nada, a los que les va todo bien en la vida.
     Jesús nos presenta el Corazón del Reino, su mismo Corazón para vivir con sus sentimientos.
     Es necesario intuir que lo que reflejan las bienaventuranzas es el Corazón herido de Amor de Jesús y lo que reflejan las malaventuranzas es el corazón humano herido por el pecado, el egoísmo y la soberbia. Hay que elegir de que parte esta nuestra vida. Si queremos vivir unidos y con los sentimientos del Corazón ilimitadamente bueno de Jesús que refleja su santidad.
     La felicidad que nos promete Jesús es un amor fiel a los proyectos de su Corazón. Cuando se elige el camino de la mundanidad del que tanto habla el papa Francisco siempre tiene el perfume de la tristeza y la decepción.
     Tenemos que saber que nuestro corazón es el lugar de lucha entre el bien y el mal y es mucho lo que nos jugamos. Apostar por las bienaventuranzas es siempre acertar con el camino de la santidad, aunque cueste. Seguir el camino de la mundanidad es tener vivacidad pero no vida abundante.
     Es como si sacamos al pez fuera del agua que da botes y salta porque se muere. Sin embargo dentro del agua vive feliz, sin dar saltos de vivacidad pero vive en la alegría y la paz de Dios y de sus promesas del Reino.


+ Francisco Cerro Chaves - Obispo de Coria-Cáceres 

(Sal 34, 15)

FEBRERO 2019

«Busca la paz y anda tras ella» (Sal 34, 15)
     David expresa en este salmo su alegría y su agradecimiento ante la asamblea: ha conocido el peligro y la angustia pero ha invocado con confianza al Dios de Israel y ha recobrado la paz. El protagonista de este himno es Dios con su misericordia, su presencia fuerte y decisiva junto al pobre y al oprimido que lo invoca.
     Para que otros alcancen la misma salvación, David sugiere varias actitudes del corazón: evitar hacer el mal y en su lugar obrar siempre el bien. Y subraya la necesidad de no difamar al prójimo, pues las palabras pueden llevar a la guerra.
«Busca la paz y anda tras ella»
     En el lenguaje bíblico, la paz tiene numerosos significados, como por ejemplo el bienestar físico y espiritual o el acuerdo entre individuos y entre pueblos. Pero en primer lugar es un don de Dios a través del cual descubrimos su rostro de Padre. Por eso es indispensable buscar intensamente y apasionadamente a Dios en nuestra vida, para experimentar la paz verdadera.
     Es una búsqueda comprometida, que nos exige hacer nuestra parte siguiendo la voz de la conciencia, la cual siempre nos incita a escoger el camino del bien y no el del mal. En muchos casos sería suficiente con dejarnos alcanzar por Dios, que desde hace tiempo se dedica a buscarnos a cada uno de nosotros.
     Como cristianos, tenemos ya una relación íntima con Jesús por el bautismo: Él es el Dios cercano que nos prometió la paz; Él es la paz. Y hemos recibido el don del Espíritu Santo, el Consolador, que nos ayuda también a compartir con los demás los frutos de la paz de Dios que hemos experimentado. Él nos indicará el camino para amar a las personas que tenemos alrededor y así superar los conflictos, evitando acusaciones infundadas, juicios superficiales y maledicencias, y abrir el corazón para acoger al otro.
     Quizá no podamos hacer que callen todas las armas que tiñen de sangre tantas regiones de la tierra, pero podemos actuar cada uno personalmente y sanar relaciones heridas en la familia, en nuestra comunidad cristiana, en donde trabajamos o en el tejido social.
     El compromiso de una pequeña o gran comunidad decidida a testimoniar la fuerza del amor puede reconstruir los puentes entre grupos sociales, iglesias o partidos políticos.
«Busca la paz y anda tras ella».
     Además, el buscar la paz con convicción nos dirá cómo comportarnos adecuadamente para proteger la creación, que también es un regalo de Dios a sus hijos, así como una responsabilidad para con las nuevas generaciones.
     Decía Chiara Lubich en 1990 a Nikkio Niwano, fundador del movimiento budista japonés Rissho Kosei-kai: «[...] Si el hombre no está en paz con Dios, la misma tierra no está en paz. Las personas religiosas perciben el "sufrimiento" de la tierra cuando el hombre no la usa siguiendo el plan de Dios, sino solo por egoísmo, por un deseo insaciable de poseer. Este egoísmo y este deseo contaminan el entorno aún más y antes que cualquier otra contaminación, que no es más que su consecuencia. [...] Si descubrimos que toda la creación es regalo de un Padre que nos quiere, será mucho más fácil establecer una relación armoniosa con la naturaleza. Y si además descubrimos que este regalo es para todos los miembros de la familia humana -y no solo para unos cuantos-, pondremos más cuidado y respeto en algo que pertenece a la humanidad entera, presente y futura».

Leticia Magri

sábado, 9 de febrero de 2019

DOMINGO 10 DE FEBRERO DE 2019, 5º DEL TIEMPO ORDINARIO

«NO TEMAS; DESDE AHORA SERÁS PESCADOR DE HOMBRES»


     Evangelizar lleva siempre consigo el encuentro con Cristo en el mar de la vida. En el entorno del lago tiene lugar este pasaje tan de seguimiento de Jesús. El Señor siempre nos pide la confianza de remar mar adentro. En la orilla se quedan los cobardes, los que no se atreven a surcar profundidades en mar adentro donde está la pesca mejor.
     Por otra parte se puede experimentar en el camino del amor de Jesús las tempestades y dificultades en el mar embravecido de la vida. La mayor dificultad es la esterilidad, el no haber pescado nada con todo lo que hemos entregado y arriesgado en nuestra vida. A veces la crisis es total. Somos muy dados a mirarnos o a culpabilizarnos. Lo mejor es siempre lo de Pedro en tu nombre volveré una y otra vez a echar las redes. Se de quien me he fiado y estoy persuadido de que el Señor nunca nos deja en la estacada.
     Ante tantos peces en nuestras pobres redes por confiar en el Señor el asombro de Pedro nos conmueve. Es el asombro humilde del contemplativo que se hace osadía e intrepidez. No soy digno, apartate de mí soy solo un pobre pecador. Es la manifestación más palpable de que se está en el camino de la santidad. Apartate de mí, no soy digno, te fallo miles de veces no te das cuenta...Solo creo en la santidad de los humildes que como Pedro viven en el asombro de un amor capaz de sanar todas nuestras heridas.

          + Francisco Cerro Chaves -   Obispo de Coria-Cáceres 

60 AÑOS CONTRA EL HAMBRE


Queridos hermanos y hermanas:

 
    El año 1959 marcó el inicio de un proyecto de las Mujeres de Acción Católica que, comprometidas con su fe e impulsadas por la caridad, a instancias de la Unión Mundial de Organizaciones Femeninas Católicas, comenzaron a trabajar para responder a un llamamiento de la FAO con el fin de erradicar el Hambre del mundo. Si fueron las mujeres las primeras en ser testigos de la Resurrección del Señor (Cfr. Lc 24, 1 y ss.), también lo fueron a la hora de responder, – como testigos del Señor en la Iglesia– , al desafío y escándalo de la muerte de tantas personas por el Hambre.
     Desde entonces, febrero nos trae una cita con los hermanos que sufren esta lacra. Como dice el Santo Padre: “Es un escándalo que todavía haya hambre y malnutrición en el mundo. No se trata sólo de responder a las emergencias inmediatas, sino de afrontar juntos, en todos los ámbitos, un problema que interpela nuestra conciencia personal y social, para lograr una solución justa y duradera” (Carta del Papa Francisco al Presidente de la FAO, 2013). Es la cita de la Campaña de Manos Unidas, que en realidad nos da la oportunidad de hacer algo concreto para contribuir a erradicar el Hambre. Lo concreto es muy importante, como ya el Papa apuntaba en torno a qué podemos hacer: “Sólo cuando se es solidario de una manera concreta, superando visiones egoístas e intereses de parte, también se podrá lograr finalmente el objetivo de eliminar las formas de indigencia determinadas por la carencia de alimentos” (Ibídem).
     Manos Unidas nos da argumentos para acciones concretas, con proyectos concretos, que se encargan de hacernos conocer, para concienciarnos y animarnos a colaborar con ellos. La peor respuesta es la que no existe y cualquier rasgo de generosidad que tengamos con Manos Unidas está significando ya una respuesta a una llamada que, para nosotros, tiene el eco de las palabras de Jesús: “Tuve hambre y me disteis de comer” (Mt 25, 35).
     En estos sesenta años de campaña de Manos Unidas, la de esta edición se dedica especialmente a los proyectos que van encaminados a la promoción de la mujer, por su papel en la realidad socio-económica de los lugares donde el Hambre tiene singular presencia. Es una manera de trabajar por el Reino de Dios y su justicia. Que vuestros corazones se abran generosos a la llamada de Manos Unidas. Con mi afecto y bendición.


José Vilaplana Blasco - Obispo de Huelva

sábado, 2 de febrero de 2019

DOMINGO 3 DE FEBRERO DE 2019, 4º DEL TIEMPO ORDINARIO

«¿NO ES ESTE EL HIJO DE JOSÉ?»


   Lucas el evangelista de la misericordia es también el evangelista que da las claves del enviado, del misionero, del que con su palabra y su vida debe llevar la buena noticia del amor de Jesús muerto y resucitado.
     Cristo como Elías y Eliseo es enviado no solo a los judíos sino a toda la humanidad sedienta del agua viva que brota del Corazón de Cristo y que nos lanza a las periferias a los que viven en todas las intemperies y necesidades.
     Jesús nos enseña tres claves para identificarnos con su Corazón y con sus proyectos de amor misionero que subsisten de edad en edad.
     Primero evangelizar desde las entrañas de su tierra, va a Nazaret donde se había criado y no tiene ningún complejo en proclamar la buena noticia s los pobres el Evangelio de la salvación para todos.
     Por otra parte va a ser un subrayado el que nos envía con signos pobres. Sera la clave de la evangelización el testimonio de una vida pobre y como Elías y Eliseo siempre en camino sorteando las dificultades con una confianza ilimitada en quien nos ha enviado porque es eterna su misericordia. La misión exige confianza plena en el Señor que nos envía, en la Iglesia que como Madre y Maestra es nuestra garante de comunión y caridad y el amor preferencial por los más pobres de los pobres, los que se pueden perder lo mejor de la vida que es conocer, amar y vivir a Cristo.
     Finalmente el amor de Jesús siempre nos lleva a compartir con los más lejanos la alegría de un amor que no tiene fecha de caducidad y qué no olvida a nadie, sino que recorre kilómetros y kilómetros de esperanza para que nadie se quede fuera de la redención que Cristo ha traído a una humanidad que muere de hambre y sed y que no encuentra sentido a su deseo y nostalgia infinita de fe, de esperanza y de amor.

+ Francisco Cerro Chaves - Obispo de Coria-Cáceres 

viernes, 1 de febrero de 2019

2 DE FEBRERO, JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA


“Padre nuestro. La vida consagrada presencia del amor de Dios ”
    
  Es el lema de la Jornada Mundial de la Vida Consagrada  que se celebra el 2 de febrero, fiesta de la Presentación del Señor en el templo. Un día de especial agradecimiento al Padre nuestro. Los obispos españoles desean recordar que “la vida consagrada es presencia del amor de Dios. Cada consagrado, con su vida y testimonio, nos anuncia que Dios Padre, es un Dios que ama con entrañas. Su Hijo Jesús nos enseñó una oración, el padrenuestro, que expresa la relación que Dios tiene con cada uno de nosotros, sus hijos y sus consagrados”.

     [] Los religiosos y religiosas han brotado en el jardín de la Iglesia como flores y frutos abundantes del Espíritu para la edificación del Cuerpo de Cristo y para el servicio de los más pobres en todas las naciones de la tierraQué sería de la Iglesia sin estas personas consagradas. También hoy tenemos necesidad de estos corazones que anteponen el amor de Cristo a cualquier otro interés.
     Oremos por las vocaciones a la vida consagrada, hoy más necesarias, porque escasean en nuestros ambientes. Hombres y mujeres, humildes y desconocidos en la mayoría de los casos, pero necesarios para prolongar el más fino espíritu evangélico en nuestra sociedad. Hombres y mujeres en virginidad y castidad perfecta, para amar sin fronteras a aquellos a los que son destinados. Hombres y mujeres sin alforja, sin túnica de repuesto, en pobreza y humildad, para mostrar al mundo el gran tesoro que es Dios. Hombres y mujeres en actitud de obediencia y humildad, en actitud de misión para ir donde haga falta, para gastar la vida por los demás en el nombre de Cristo. Benditos sean los pies y las manos de todos estos hombres y mujeres que configuran la vida de la Iglesia con su vida consagrada.

  Recibid mi afecto y mi bendición:(+ Demetrio Fernández-Obispo de Córdoba)