TIEMPOS LITURGICOS

TIEMPOS LITURGICOS

domingo, 21 de marzo de 2021

DOMINGO 21 DE MARZO DE 2021, 5º DE CUARESMA

«… QUEREMOS VER A JESÚS» 


     Seguir a Jesús con todas las consecuencias es siempre un salto de muerte y vida. Si morimos con El, viviremos con Él. Es un misterio de muerte y vida. Es morir para vivir.

     Juan, el evangelista místico, utiliza siempre el símbolo. Ante una realidad que no se sabe explicar con palabras, acude al símbolo del grano de trigo.

     Una imagen que nos habla de que Jesús es el grano de trigo que caído en el surco de la vida, por amor al Padre y a la humanidad, es trigo que muere para vivir, para resucitar. 

     Estamos ya a las puertas de Jerusalén. Hemos recorrido una cuaresma llena de dolor, muerte y vida. Sabemos que es el Señor el que amándonos hasta el extremo, nos indica el camino obligatorio de la cruz, para alcanzar la vida y la resurrección. Grano de trigo que muere para dar el fruto de la espiga. 

 

+ Francisco Cerro Chaves - Arzobispo de Toledo

                                                        Primado de España


lunes, 15 de marzo de 2021

DEL BLOG DEL OBISPO

DÍA DEL SEMINARIO



     El próximo 19 de marzo, solemnidad de San José, se celebra el Día del Seminario. Este año bajo el lema, «Padre y hermano, como san José». El objetivo de esta edición es reflejar la figura de San José, en los sacerdotes, en un año en el que, si cabe, este santo ha tomado un mayor protagonismo tras declarar el Papa el Año de San José.

  La Subcomisión Episcopal de Seminarios destaca en su reflexión teológica, que, bajo el cuidado de San José, los sacerdotes son enviados a cuidar la vida de cada persona, con el corazón de un padre, sabiendo además, que, cada uno de ellos es su hermano.

    En nuestra diócesis la campaña comienza este mismo fin de semana. Así, los seminaristas de San Bartolomé estarán del 12 al 14 de marzo en la Janda y en el Campo de Gibraltar.  El fin de semana del 19 al 21 de marzo será el turno de la Bahía de Cádiz …     

  Aprovechando que en muchas parroquias se celebra habitualmente una hora santa a la semana, la intención es que en la semana del 15 al 21 de marzo se rece por nuestros Seminarios, por las vocaciones, por nuestros seminaristas … «Hay que pedir al dueño de la mies que envíe obreros a su mies» …



(Antes de oír el audio deje pasar el Himno inserto al blog)


LOS DÍAS INTENSOS QUE NOS ESPERAN 


   … Las condiciones en que vivimos mientras dure esta pandemia nos limitan en ciertos aspectos, pero nunca nos pueden impedir que vivamos cristianamente y más aún, redoblando nuestras súplicas a Dios por las necesidades del mundo y dando testimonio de la luz de Cristo. Por ello os animo a seguir siendo adoradores de Cristo-Eucaristía en cada momento y en cada ambiente de vuestra vida. Si confiamos en el Señor y pedimos la unción de su Espíritu, nos mostrará caminos nuevos de santidad y nos dará capacidad para responder a los retos actuales (…“yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.” Lc XXI, 15).

   Tenemos por delante, por tanto, momentos especiales que nos ayudarán a reflexionar, asumir y mostrar la maravilla de nuestra fe:

   -El tiempo cuaresmal es un tiempo de gracia. Pero no es un apremio infantil para dejar de hacer travesuras ni una época sombría de rigor penitente. En Cuaresma experimentamos la generosa providencia de Dios en la medida que somos conscientes de nuestro pecado y abandonamos el mal camino. No se puede perdonar a quien no se arrepiente de su perversidad. La Sagrada Escritura nos advierte de nuestra cruda realidad (“…pecador me concibió mi madre…” Salmo 50) y nos ofrece el remedio (“"¡Buscad al Señor y su fuerza, id tras su rostro sin descanso, recordadlas maravillas que él ha hecho, sus prodigios y los juicios de su boca!" Salmo 105).

   El hecho de que estemos más encerrados y se nos limite para muchas actividades habituales puede provocar una relajación de costumbres que degenere también en pereza espiritual. Debemos aprovechar la Cuaresma, como siempre, para dar un empujón a nuestra espiritualidad: meditemos con mayor fervor la Palabra de Dios, hagamos actos de penitencia (vivir bajo una epidemia ya es bastante penitencia, pero no nos conformemos con eso), practiquemos la caridad (ayudando económicamente, visitando o llamando para dar ánimos, rezando por los demás…), aumentemos la devoción (Santo Rosario, Viacrucis, los domingos de San José….) y no dejemos que el miedo nos paralice de modo que no recibamos los sacramentos, verdaderos tesoros de la gracia. Son fundamentales la Eucaristía y la Confesión. Y las visitas al Santísimo para adorarlo. Los adoradores estamos comprometidos especialmente con esto.

  -La Solemnidad de San José, patrono de la Iglesia universal. Como un oasis de abundancia, en plena sequedad cuaresmal, la fiesta de San José nos hace poner nuestra mirada en la imponente figura de aquel que cuidó, con varonil firmeza, exquisita prudencia y admirable discreción al mismo Dios hecho hombre. Tengámoslo muy presente durante este año jubilar y aprendamos de él […]

   -La Semana Santa es la semana mayor del año. En ella celebramos que Jesús, “…sabiendo que había llegado la hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.” (Jn XIII, 1). Jesús es una persona de extremos, porque no le gustan las medias tintas. A la hora de dar, lo dio todo […]

   Os animo a todos a ofrecer vuestra compañía reparadora a Cristo en la Eucaristía. Estamos necesitados de su consuelo y su fuerza y el mundo entero necesita de nuestra adoración ferviente. Tanto los que podemos acudir al templo, como los que no pueden o no se atreven a salir de casa, debemos ofrecer momentos de intimidad con el Señor, evitando distracciones. Los costaleros no pueden hacer su función sino hay procesiones. Los adoradores sólo pueden dejar de adorar si Cristo no está entre nosotros. Y eso no pasará nunca.

  

Fray Francesc Xavier Català Sellés O.P.

Consiliario diocesano ANE y ANFE – Asidonia/jerez


sábado, 13 de marzo de 2021

(Sal 25, 4)

 

MARZO 2021

 

«Muéstrame tus caminos, Señor, enséñame tus sendas»

(Sal 25, 4)

 

   Este salmo nos presenta a un hombre que se siente rodeado de peligros y amenazas y necesita encontrar el camino recto que lo ponga por fin a resguardo. ¿A quién pedir ayuda?

     Consciente de su debilidad, al final eleva los ojos y clama al Señor, al Dios de Israel, el cual nunca ha abandonado a su pueblo, sino que lo ha guiado a través del largo viaje por el desierto hasta la Tierra Prometida.

     La experiencia del camino hace que renazca en el viajero la esperanza; es la ocasión privilegiada para una nueva intimidad con Dios, para abandonarse confiadamente al Amor fiel de Él a pesar de su propia infidelidad.

     En el lenguaje de la Biblia, caminar con Dios es también una lección de vida, es aprender a reconocer su designio de salvación.

«Muéstrame tus caminos, Señor, enséñame tus sendas»

    A menudo, después de haber recorrido los senderos de nuestra presunta autosuficiencia, nos encontramos desorientados, confundidos, nos volvemos más conscientes de nuestros límites y carencias. Quisiéramos recuperar la brújula de la vida y así conocer el itinerario hasta la meta.

   Este salmo nos ofrece una gran ayuda; nos incita a experimentar de nuevo o por primera vez el encuentro personal con Dios, a confiar en su amistad.

    Nos anima a ser dóciles a sus enseñanzas, que nos invitan constantemente a salir de nosotros mismos para seguirlo por el camino del amor, que Él es el primero en recorrer para ir a nuestro encuentro.

     Puede ser una oración que nos acompaña durante la jornada y transforma cada momento, gozoso o doloroso, en una etapa de nuestro camino.

«Muéstrame tus caminos, Señor, enséñame tus sendas»

    En Suiza, Hedy, casada y madre de cuatro hijos, hace tiempo que procura vivir la Palabra. Ahora está gravemente enferma, y sabe que está llegando a la meta de su camino en la tierra.

   Cuenta su querida amiga Kati: «Cada vez que la visito, y también con el personal que la cuida, Hedy siempre está proyectada en el otro, se interesa por cada uno, aunque ya le cuesta mucho hablar. Da las gracias a todos por estar ahí y ofrece su experiencia. ¡Es solo Amor, un vivo Sí a la voluntad de Dios! Congrega a muchas personas: amigos, familiares, sacerdotes. Todos están profundamente impresionados por la atención que presta a todas las visitas y por su fuerza, fruto de su fe en el amor de Dios».

    Chiara Lubich comparó la vida con un «santo viaje»[1]: «[…] El "santo viaje" es el símbolo de nuestro itinerario hacia Dios. […] ¿Por qué no convertir la única vida que tenemos en un viaje, un viaje santo, como Santo es Aquel que nos espera? [...] También quienes no tienen un credo religioso pueden hacer de su vida una obra maestra y emprender con rectitud un camino de sincero compromiso moral. Ya que la vida es un "santo viaje" siguiendo el trazado de la voluntad de Dios, nuestro camino nos pide avanzar todos los días. [...] Pero ¿y si nos paramos? [...] ¿Debemos abandonar la empresa, desanimados por nuestros fallos? No; en esos momentos el santo y seña es "volver a empezar" [...] poniendo toda la confianza en la gracia de Dios más que en nuestras capacidades. [...] Y sobre todo, caminemos juntos, unidos en el amor, ayudándonos unos a otros. El Santo estará en medio de nosotros, y Él se convertirá en nuestro "Camino”: Él nos hará entender más claramente la voluntad de Dios y nos dará el deseo y la capacidad de ponerla en práctica. Unidos, todos será más fácil y tendremos la bienaventuranza prometida a quienes emprenden "el santo viaje"»[2].


Leticia Magri



[1] Cf. Sal 84, 6: «Dichoso el que encuentra en ti su fuerza, y peregrina hacia ti de buena gana».

[2] C. LUBICH, Palabra de vida, diciembre 2006, en EAD., Palabras de vida/2 (1991-2006), Ciudad Nueva, Madrid 2021, pp. xx


sábado, 6 de marzo de 2021

DOMINGO 7 DE MARZO DE 2021, 3º DE CUARESMA

« EL CELO DE TU CASA ME DEVORA »


    Poco a poco va sucumbiendo la tensión que hará que los enemigos de Jesús se organicen para acabar con El.

      La tensión va subiendo cuando Jesús quiere colocar en su sitio lo que es esencial para la fe de los judíos, la Ley, el Templo, el sábado...

     Ante el Templo denuncia que hayan convertido la casa de su Padre en una cueva de bandidos, de negocios. Mi casa es casa de oración.

   Jesús aprovecha la contienda y la polémica para ante el asombro de los que valoraban la belleza material del Templo, afirmar que no quedará piedra sobre piedra. Sin embargo es un lenguaje que muchos no entienden, habla del Templo de su cuerpo que resucitará. No podrán contra Él, las fuerzas del mal.

 

+ Francisco Cerro Chaves - Arzobispo de Toledo

                                                        Primado de España

 



 


sábado, 27 de febrero de 2021

DOMINGO 28 DE FEBRERO DE 2021, 2º DE CUARESMA

« ÉSTE ES MI HIJO AMADO… ESCUCHADLO»


     La versión de Marcos de la transfiguración nos hace resaltar que no se puede llegar al monte de la desfiguración, del calvario, sin subir a la montaña alta, al monte de la contemplación.

 

     Somos invitados a subir con El. Contigo Señor y como tú nos recuerda San Ignacio de Loyola.

     El Señor se presenta transfigurado, más allá de su figura y conversando con Moisés, la Ley y con Elías el contemplativo. Es el momento de exclamar con Pedro, Señor que bien se está contigo, aquí.

     Es el monte de la Transfiguración y  el Jordán, donde Jesús baja y pasa como un pecador en un bautismo general, donde se escucha la Voz del Padre, la misma voz de complacencia en lo Alto y en lo bajo, Tú eres mi hijo amado en quien me complazco.

 

+ Francisco Cerro Chaves - Arzobispo de Toledo

                                                        Primado de España