PUERTO REAL ACOGIÓ ESTE AÑO LA VIGILIA DE LAS ESPIGAS EN EL 125º ANIVERSARIO FUNDACIÓNAL DE SU SECCIÓN
Durante la noche del sábado 27 al domingo 28 de junio
celebramos la tradicional Vigilia de las Espigas en la parroquia Prioral de San
Sebastián Martir, de la ciudad de Puerto Real, para conmemorar los 125 años transcurridos desde la
fundación de su Sección Adoradora.
En las actas del Consejo diocesano de marzo de 1901 queda recogido que el Sr. Presidente da lectura a la carta recibida del Rvd. Sr. Arcipreste de Puerto Real, en el que expresa su deseo de fundar una Sección Adoradora en la localidad; y en la de 13 de abril, se da cuenta del estado de la naciente Sección, así como de las indulgencias concedidas por el Excmº. Sr. Prelado consistentes en 40 días a cada socio fundador y otros 40 a cuantos se inscriban y participen de los actos de las Vigilias. Siendo la noche del 25 al 26 de mayo cuando tuvo lugar en la Iglesia Mayor Prioral su Vigilia fundacional, señalando la crónica que, con su Consejo ya constituido, con la asistencia de los primeros 20 adoradores activos y presidida por su Director Espiritual el Rvdo. D. Francisco de Paula, fue leída una extensa Carta Pastoral del Excmº. Rvdmº. Obispo Ramón Rancés que, a propósito de la nueva fundación, los exhortaba:” Ved, por tanto, cuán alta y noble es vuestra misión y con cuanto esmero habéis de cumplirla, ayudados de la Divina Gracia … Mucho depende todo esto de la constancia, buen espíritu y celo santo de vosotros…”. Desde entonces, decenas de Adoradores nocturnos, se han unido a tan Santa Obra desde todos los lugares de nuestra diócesis para contemplar y alabar a Jesús Sacramentado en las noches de Vigilia.
Organizada esta Vigilia general y extraordinaria por el Consejo diocesano de la Adoración Nocturna Española pudimos contar, en esta ocasión, con la presencia de las Secciones de Cádiz, Ceuta, Tarifa, San Roque, San Fernando ANFE, Barbate ANFE, representantes de la Sección diocesana de Asidonia-Jerez, y la de Puerto Real que ejerció de anfitriona, para agradecer a Dios, de manera particular, por tantos años de vida adoradora nocturna como ha cumplido esta Sección gaditana.
Comenzaba esta querida Vigilia con la tradicional procesión de Banderas que partía desde los salones parroquiales hasta el Templo donde, a sus puertas, se les unió el Clero asistente junto a su Obispo.
Tras la
procesión de entrada y los ritos iniciales continuó el rezo solemne de Vísperas
y la Santa Misa, que presidió nuestro Obispo administrador D. Ramón Valdivia y concelebrada
con los presbíteros consiliarios de la Obra Rvds. D. Guillermo Dóminguez, D. Jesús
García Cornejo, D. Mario Luis Almario y asistida por Rvds Diacono y Religioso,
así como de un excelente grupo de Acólitos.
En su homilía, D. Ramón, tras felicitarnos cordialmente por este aniversario y recordando su preparación, siendo Párroco, de la Vigilia de Espigas y su participación en otras siendo ya Obispo Auxiliar de Sevilla, nos exhortó a –“decidir quién es el más importante en nuestras vidas, incluso anteponiéndolo a la familia… y que mirando la catástrofe de Venezuela se da uno cuenta que todo decae se destruye: padres, familia, casa… y no comprendemos que hay algo mayor que supera el sentimiento humano… Pero ¿cómo podemos servir al Dios humanado? ¿Qué podemos hacer por Él?... bien lo sabemos los adoradores que, de alguna manera, dejamos familia, casa, compromisos y lo entronizamos, al menos una vez al mes... también las lecturas de la liturgia dominical nos van dando claves, así como el papa León XIV en su reciente visita que nos propone “poner nuestro corazón a disposición de los que están a nuestro lado” … y San Pablo en su carta a los romanos que nos habla también de una entrega radical...”-
Finalizados los turnos de vela
al Santísimo Sacramento, que ocuparon toda la noche, se continuó con el rezo
del Santo Rosario y la oración de Laudes, a cuya conclusión, se formó en
procesión Eucarística para trasladarnos hasta zona de “la media Luneta” en el
paseo marítimo donde, despuntando el
alba, el Rvd. D. Jesús García, Consiliario de la Sección puertorrealeña,
impartía la Bendición Eucarística sobre
el mar y los campos de nuestra diócesis así como sobre toda la actividad humana
que, gracias a la Providencia, hace posible que de los “frutos del mar y
de la tierra y del trabajo del hombre”
podamos obtener lo necesario para nuestro sustento.
Culminaba así la Vigilia de las
Espigas 2026, donde se puso un sentido broche de oro al 125º aniversario
fundacional de la Sección de Puerto Real, que había comenzado la noche anterior
sobre las 23.30 horas.
Con el canto de la Salve y la despedida del Consiliario Diocesano, donde agradeció expresamente a las Secciones participantes, tanto masculinas como femeninas, y a D. Jesús y a la Sección anfitriona toda su disponibilidad y las esmeradas atenciones recibidas; se puso rumbo a las poblaciones de destino con un piadoso obsequio que nos hará recordar durante mucho tiempo este sentido Aniversario.





