TIEMPOS LITURGICOS

TIEMPOS LITURGICOS

sábado, 21 de marzo de 2020

DOMINGO 22 DE MARZO DE 2020, 4º DE CUARESMA - DOMINGO LAETARE

«Y TÚ, ¿QUÉ DICES DEL QUE TE HA ABIERTO LOS OJOS?»


   Seguimos caminando al encuentro con Cristo luz pascual, iluminados por el Espíritu Santo que cura todas nuestras cegueras. En la medida en que avanzamos en la identificación con Cristo, sabemos que aunque caminemos por cañadas oscuras, nada debemos temer. El Señor encauza con la Luz de su Corazón muestras tinieblas, para vivir en la Luz sin ocaso que es Cristo.
     Este pasaje es leído por la Iglesia en clave catecúmenal. Es caminar sabiendo que aunque seamos ciegos él nos guía y nos alimenta. El ciego de nacimiento narrado magistralmente por Juan es un texto que no deja indiferente a nadie. El protagonista principal es Jesús en su deseo inmenso mesiánico de dar la vista a los ciegos. Jesús va a buscarlo porque tiene deseo que descubra la luz en medio de todas nuestras cegueras. Otros protagonistas son aquellos que no pueden aceptar que Dios haga milagro con los pobres...además era un sábado.
     Contrasta la actitud de Jesús de sanar los corazones afligidos y hacer oír a los sordos, ante la actitud siempre nefasta de quienes en la práctica no creen en la bondad de Dios, el Señor actúa siempre con sencillez y humildad. Como desde el principio, desde el paraíso crea y recrea a través de la pobreza del barro. Untando la tierra con saliva, nos ayuda a vivir como el Señor, nos ama desde nuestra pobreza y construye cuando le dejamos que nos toque con su Misericordia.
     A pesar de todos los obstáculos que le hacen pasar al ciego, al final cree que el Señor ha estado grande y construye desde nuestra pobreza. Es clave saber de quién me he fiado. Es curioso que la fe humilde del ciego, pone en tela de juicio a los que son incapaces de reconocer la acción de Dios en todas nuestras oscuridades y cegueras... hacia la luz de Pascua.



+ Francisco Cerro Chaves - Arzobispo de Toledo
                                     Primado de España

viernes, 20 de marzo de 2020

REFLEXIONES PARA LA ADORACIÓN NOCTURNA ESPAÑOLA


MARZODESDE EL CUARTO DE GUARDIA

Alabado sea el Santísimo Sacramento del Altar

I - LA ADORACIÓN NOCTURNA MOMENTO PARA CULTIVAR LA INTIMIDAD CON DIOS

1º Marco para esta noche de febrero.

“Tú que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: “Refugio mío, Alcázar mío
Dios mío, confío en ti”.
     A toda la vida del creyente se le debe aplicar esta oración, pero cobra un significado muy entrañable y cercano para todo adorador nocturno. Desde que entramos en el templo para hacer la vigilia nos ponemos al amparo de nuestro Dios y metafóricamente a la sombra protectora del Omnipotente, en la penumbra iluminada por la lamparilla. ¿Qué debería resonar en nuestro interior a lo largo  de todo el turno? ¡“Dios mío, confío en ti”!

2º Una oración jaculatoria  al espíritu santo, para que nos encienda en amores.

     -“¡Oh Dios, que has instruido los corazones de tus fieles
con la luz del Espíritu Santo!, concédenos que sintamos rectamente con el mismo Espíritu y gocemos siempre de su divino consuelo. Por Jesucristo Nuestro Señor.”-
     La adoración nocturna es escuela de formación pero para aprender a amar a Jesucristo en el prodigio de la Eucaristía, sacrificio y sacramento. Sólo el Espíritu Santo, Espíritu de Cristo, que procede del Padre y del Hijo, puede concedernos el sentir rectamente, no según nuestros pareceres, y hacernos gozar de sus consuelos.

3º Un texto de un santo o de la iglesia que nos inicie en la oración meditativa.

     -“Carta encíclica de San Pablo VI  “MYSTERIUM FIDEI” Sobre La Doctrina y Culto De La Sagrada Eucaristía”-
INTRODUCCIÓN (Manual  pág112-113)
     «Ante todo queremos recordar una verdad, por vosotros bien sabida, pero muy necesaria para eliminar todo veneno de racionalismo; verdad, que muchos católicos han sellado con su propia sangre y que célebres Padres y Doctores de la Iglesia han profesado y enseñado constantemente, esto es, que la Eucaristía es un altísimo misterio, más aún, hablando con propiedad, como dice la sagrada liturgia, el misterio de fe. Efectivamente, sólo en él, como muy sabidamente dice nuestro predecesor León XIII, de feliz memoria, se contienen con singular riqueza y variedad de milagros todas las realidades sobrenaturales .
     Luego es necesario que nos acerquemos, particularmente a este misterio, con humilde reverenciano siguiendo razones humanas, que deben callar, sino adhiriéndonos firmemente a la Revelación divina.
     San Juan Crisóstomo, que, como sabéis, trató con palabra tan elevada y con piedad tan profunda el misterio eucarístico, instruyendo en cierta ocasión a sus fieles acerca de esta verdad, se expresó en estos apropiados términos: «Inclinémonos ante Dios; y no le contradigamos, aun cuando lo que Él dice pueda parecer contrario a nuestra razón y a nuestra inteligencia; que su palabra prevalezca sobre nuestra razón e inteligencia. Observemos esta misma conducta respecto al misterio [eucarístico], no considerando solamente lo que cae bajo los sentidos, sino atendiendo a sus palabras, porque su palabra no puede engañar».
     Idénticas afirmaciones han hecho con frecuencia los doctores escolásticos. Que en este sacramento se halle presente el cuerpo verdadero y la sangre verdadera de Cristo, no se puede percibir con los sentidos —como dice Santo Tomás—, sino sólo con la fe, la cual se apoya en la autoridad de Dios. Por esto, comentando aquel pasaje de San Lucas 22, 19: «Hoc est corpus meum quod pro vobis tradetur», San Cirilo dice: «No dudes si esto es verdad, sino más bien acepta con fe las palabras del Salvador: porque, siendo Él la verdad, no miente».
     Por eso, haciendo eco al Doctor Angélico, el pueblo cristiano canta frecuentemente: [«En ti se engaña la vista, el tacto, el gusto; sólo el oído cree con seguridad. Creo lo que ha dicho el Hijo de Dios, pues nada hay más verdadero que este Verbo de la verdad»].
     Más aún, afirma San Buenaventura: «Que Cristo está en el sacramento como signo, no ofrece dificultad alguna; pero que esté verdaderamente en el sacramento, como en el cielo, he ahí la grandísima dificultad; creer esto, pues, es muy meritorio».
     Por lo demás, esto mismo ya lo insinúa el Evangelio, cuando cuenta cómo muchos de los discípulos de Cristo, luego de oír que habían de comer su carne y beber su sangre, volvieron las espaldas al Señor y le abandonaron diciendo: «¡Duras son estas palabras! ¿Quién puede oírlas?». En cambio, Pedro, al preguntarle el Señor si también los Doce querían marcharse, afirmó con pronta firmeza su fe y la de los demás apóstoles, con esta admirable respuesta: «Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna».
     Toda la encíclica es un tesoro del depósito de la fe sobre el prodigio eucarístico. Entera y una y mil veces debiéramos leerla con pasión y devoción. Es doctrina segura para tiempos firmes en la fe y para tiempos de estampida y zozobra.
     A la encíclica (y  al fragmento seleccionado), la vertebran dos elementos: uno doctrinal sobre las verdades indiscutibles para las que pedimos al Espíritu Santo que nos dé la gracia de sentirlas rectamente, en fidelidad a la revelación y a la tradición.
     Os pido de todo corazón que hagáis vuestro lo que afirma San Buenaventura: «Que Cristo está en el sacramento como signo, no ofrece dificultad alguna; pero que esté verdaderamente en el sacramento, como en el cielo, he ahí la grandísima dificultad; creer esto, pues, es muy meritorio». Hoy se niega su presencia. Se reduce la Eucaristía a signo.
     El otro es  orientativo sobre la actitud que debemos adoptar los creyentes y con cuánta mayor razón los adoradores nocturnos. Con humilde reverencia: no puede engañarnos el disfraz de tan asombrosa dignidad. Dios escondido en el pan. Alabado y bendito sea por siempre.
       Postrados a sus pies humildemente:
« Inclinémonos ante Dios; y no le contradigamos »

Preguntas para el diálogo y la meditación.

  ¿Venimos ante el Señor con la carga de todas nuestras inquietudes y necesidades? Hay que venir con todas, las materiales y espirituales. ¿Confiamos “de veras” en nuestro Dios, alcázar y protector?

     Hablamos, al referirnos a la conciencia, de que ha de ser recta. ¿Por qué ante las verdades propuestas como ciertas por la Iglesia han de ser recibidas rectamente? ¿Qué las puede torcer?


    Si en la Eucaristía Cristo estuviera presente como un signo, pero no en cuerpo, sangre alma y divinidad  ¿por qué las celebraciones litúrgicas, por ejemplo, no serían actos religiosos para dar a Dios el culto debido sino simples ceremonias sociales para resaltar una fraternidad sin Dios?

domingo, 15 de marzo de 2020

Comunicado del obispado de Cádiz sobre el Coronavirus en nuestra diócesis


     La Iglesia de Cádiz y Ceuta no es ajena a la complicada situación que vive todo nuestro país. Este delicado momento nos sitúa ante la realidad de nuestra vulnerabilidad y pone a prueba nuestra responsabilidad como ciudadanos y también como cristianos. Vivimos momentos excepcionales que requieren medidas excepcionales. Por ello, desde el inicio de esta crisis sanitaria, el Obispado de Cádiz y Ceuta ha recomendado a los fieles seguir, en todo momento, las indicaciones emitidas por las autoridades competentes.
     Derivadas de estas indicaciones, el Obispo de Cádiz y Ceuta ha dispuesto lo siguiente para todos los fieles, parroquias y lugares de culto público:
Las iglesias han de permanecer abiertas mientras las autoridades no dispongan lo contrario.
Las misas diarias y dominicales, la administración de los sacramentos, así como las celebraciones litúrgicas, se mantienen.
Se dispensa del precepto dominical a todos los fieles. Rogamos a las personas que, por sus condiciones de salud, edad o contacto con población de riesgo, no asistan a celebraciones. Se recomienda seguir estas celebraciones a través de los medios de comunicación.
Suspender toda actividad formativa (catequesis, reuniones, convivencias, encuentros) prevista. Suspender concentraciones, como encuentros devocionales, retiros, etc, habituales en la pastoral ordinaria.
Se suprimen las visitas turísticas a las Iglesias y museos diocesanos.
     Como se indicó anteriormente:
…  Se aconseja a los fieles, en todo momento, seguir las pautas de prevención dispuestas por las administraciones sanitarias y profesionales de la salud.
…  En el caso de los templos, ha de retirarse el agua bendita de las pilas que hay en las entradas de las iglesias y en otros lugares de devoción.
…  En las celebraciones eucarísticas, los celebrantes y ministros de la comunión, deberán lavarse las manos antes y después de distribuir la comunión.
En este tiempo de Cuaresma, de especial importancia e intensidad espiritual para los cristianos, hemos de ser conscientes de que vivimos un especial momento de prueba en el que hemos de unirnos especialmente a Cristo en su pasión. Esta experiencia espiritual hemos de intensificarla personalmente a través de las prácticas devocionales privadas, como el rezo del Santo Rosario, el ejercicio del Vía Crucis, la Liturgia de las Horas y la oración, que han de ser en estos días la muestra de nuestro amor y confianza en Dios. Intensifiquemos, además, la oración por todos los enfermos y por los que trabajan en los servicios de salud y el cuidado de las personas, pidiendo al Señor que, en su infinita bondad, permita el fin de esta pandemia.
…  Los cristianos hemos de caracterizarnos en estos momentos por el ejercicio de nuestra caridad expresada en la solidaridad para con todos, comenzando por ser rigurosos en el cumplimiento de las indicaciones expresadas por las autoridades competentes, así como en la atención a los necesitados y sus familias.
…  Se pide a los sacerdotes disponibilidad y especial esmero para atender a los enfermos llevando la fuerza de la Palabra de Dios y la Eucaristía y acompañando a los profesionales sanitarios y voluntarios en este especial momento.

     Nos encomendamos a la intercesión de la Bienaventurada Virgen María, Salud de los Enfermos, y a nuestros patronos San Servando y San Germán para que intercedan por nosotros.

DOMINGO 15 DE MARZO DE 2020, 3º DE CUARESMA

«EL QUE BEBA DEL AGUA QUE YO LE DARÉ NUNCA MÁS TENDRÁ SED»


   Seguimos con las catequesis que durante la cuaresma se preparaban para recibir el bautismo. Es el primer catecumenado que tiene la Iglesia. Siempre el encuentro de Jesús con la Samaritana lo vivió la Iglesia primitiva para explicar el Bautismo, como el agua viva que brota de la fuente del pozo, del manantial de su Corazón.
     La samaritana se acerca al pozo de Jacob, pero a la hora sexta, cuando estaba convencida de que no había nadie. Jesús tenía que pasar por Samaria para encontrarse con aquella mujer pecadora y cerrada a la acción de Dios. Es curioso que al final se da el encuentro porque Jesús tiene siempre sed, concretamente de nuestro amor. La iniciativa es de Jesús que le pide de beber, que le dice a aquella mujer, tengo sed. El Señor que es la fuente de la vida y del amor se hace el sediento, la Fuente de la vida y del amor, tiene sed de que nosotros tengamos sed del Amor de los amores.
     Hay una enseñanza que es clave en nuestra vida cristiana y que Jesús nos recuerda. Todo corazón humano no puede saciar su sed de amor sino es en el Corazón de Cristo, la fuente de agua viva. Hasta que no tengamos un encuentro personal con Jesús, no cambiara de raíz nuestra vida.  Jesús le descubre a la samaritana que podemos construir desde nuestra pobreza. Partiendo desde la verdad de que somos pecadores, podemos construir una vida nueva que se llama santidad.
     Cuando nos fiamos de Jesús y no nos reservamos nada y sencillamente le presentamos nuestras limitaciones y meteduras de pata, entonces es cuando al Señor le robamos el Corazón y nos revela sus grandes secretos. El secreto de su identidad, el Mesías de Dios, el que tenía que venir al mundo. También el verdadero culto en espíritu y verdad, que es la Eucaristía, celebrada desde donde sale el sol hasta su ocaso. Es necesario descubrir en el encuentro de Cristo con la samaritana, que el Señor nos espera y nos busca junto al brocal del pozo de su Corazón abierto.


+ Francisco Cerro Chaves - Arzobispo de Toledo.

Primado de España.

sábado, 14 de marzo de 2020

D. ANTONIO LLAVES VILLANUEVA, ADORADOR NOCTURNO Y CABALLERO DE LA PONTIFICIA ORDEN DE SAN GREGORIO MAGNO.


IN MEMORIAM

     "Un adorador constante ejemplar de férrea fidelidad".

    Quien como virgen prudente supo mantener encendida su lámpara hasta la llegada de su Señor Quien como María no dudó en escoger la mejor parte, que nada ni nadie le quitó... Quien como lámpara del Santuario mantuvo siempre encendida su llama para dar testimonio de su ardiente devoción a Jesús Sacramentado
     Adorador constante de asistencia ejemplar, comenzó en la Obra muy joven procedente de Acción católica, en la que ya fuera miembro de su Consejo diocesano.
     Cofrade comprometido, en 1951 junto a otros jóvenes funda en el Convento de San Francisco de Cádiz la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno del Amor, de la que fue su primer Mayordomo con tan sólo 18 años; trabajando entusiasta y denodadamente para que la Cofradía tuviera una cotitular, viéndose recompensados sus desvelos con la salida procesional de Ntra. Sra. de la Esperanza una década más tarde. Presidente que fuera del Consejo Local de Cofradías y Hermandades de Cádiz. Orador y ponente en numerosos pregones y conferencias, así como fundador y mentor de la Asociación de Pregoneros y Presidente honorario de dicha asociación.
     En el ámbito civil podemos destacar su actividad intelectual como Secretario personal del ilustre poeta y literato D. José Mª Pemán y Secretario General del Ateneo Literario Artístico y Científico de Cádiz.
     De solidas convicciones católicas, que le llevaron a ser un hombre de Iglesia y un fiel colaborador del Obispado de Cádiz; el Papa Benedicto XVI le otorgó en diciembre de 2011 el nombramiento de Caballero de la Pontificia Orden de San Gregorio Magno. De esta forma, la Iglesia universal premia la labor que ha prestado siempre a la diócesis de Cádiz y Ceuta desde distintas facetas, misiones y responsabilidades que ha tenido a lo largo de los años.
     En 1.973 fue elegido en Asamblea General de Adoradores Presidente del Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna, permaneciendo en el cargo hasta su fallecimiento el pasado 12 de marzo.
     De sus muchos trabajos y desvelos por la Obra podemos destacar los actos celebrados con ocasión de la celebración del Centenario de la Adoración Nocturna de Cádiz (1.884 - 1.994), siendo el organizador y “alma mater” del Triduo Eucarístico Diocesano en el que se contó con la inestimable presencia e intervención del Sr. Obispo de Málaga Don Antonio Dorado; del Obispo Consiliario de Adoración Nocturna Española, Don Manuel Ureña y del Arzobispo de Sevilla Don Carlos Amigo; clausurando tan solemnes actos el Obispo de Cádiz Don Antonio Ceballos Atienza.
     A los que lo conocimos  y compartimos momentos de trabajo, desvelos, amena charla y buenos consejos que siempre dedicó en beneficio de la Adoración Nocturna, y que durante tantos años y con tanta dedicación presidió; así como fervorosa Adoración al Santísimo Sacramento, son muchos los sentimientos que en estos momentos nos embarga.
     Pendiente de todo y preocupado de cuanto acontecía a la Obra, a pesar de su larga y penosa enfermedad, hasta sus últimos días. Siempre ejemplo de constancia y de fervor en la oración, será para muchos de nosotros referencia constante por su férrea FIDELIDAD al compromiso contraído y que nos recordaba constantemente.
     Quédanos hoy el consuelo de que ya goza de la presencia del Padre en su eterna adoración y que esta Obra a la que pertenecemos goza ya de otro intercesor.    Dep.


FRANCISCO DE LA TORRE

sábado, 7 de marzo de 2020

DOMINGO 8 DE MARZO DE 2020, 2º DE CUARESMA

«ESTE ES MI HIJO AMADO, EN QUIEN ME COMPLAZCO. ESCUCHADLO»


     La transfiguración de Mateo comentada magistralmente por el papa Juan Pablo II en Vita Consecrata es una obra de arte. Aquí esta expresada la vida cristiana, la vocación de seguimiento de Cristo que se inicia, se mantiene y se culmina cuando decimos y vivimos una y otra vez la experiencia del Tabor, que bien se está Señor contigo aquí. Aquí y siempre solo el encuentro con el Señor en la montaña alta de la contemplación, nos lleva a bajar al monte de la desfiguración, donde nuestros hermanos viven en el monte Getsemaní triturados por el sufrimiento y el cansancio.
     Suben los tres íntimos y allí en la experiencia contemplativa el Señor les revela los secretos de su Corazón. Es necesario subir al monte para bajar al valle. La vida cristiana de toda la vida, de siempre cantada y contada por los místicos, es subir para bajar y es bajar para subir. Solo en ascender con Jesús contemplativo del Padre y descender con Jesús a todos los lugares de sufrimientos, donde se hacen miles de preguntas y cuánto cuesta esperar las respuestas. Es verdad que el Señor no responde a nuestros porqués, sería ponernos en el puesto de Dios, pero si tenemos paciencia y sabemos esperar, el siempre responde a nuestros para qué...lo entenderás más tarde, nos recuerda Jesús.
    Se aparecen conversando con Jesús, Moisés y Elías. El significado es que los dos juntos conversando con Jesús nos revela en profundidad lo que es la vida de seguimiento de Cristo. Por una parte Moisés representa la ley del Sinaí. Es el hombre que nos recuerda el cumplimiento de los mandamientos que nunca están superados ni abolidos. Elías es el profeta contemplativo místico. El hombre del silencio. Profundamente libre. El hombre carismático en el seguimiento del Señor. Ser cristiano no es solo cumplir la Ley y basta. Tampoco es vivir el carisma de siendo tan libres, acabar sin vivir nada y haciendo siempre nuestra voluntad. Es necesario unir en el Corazón de Cristo la fidelidad a la ley, que dialogando con Cristo y por la contemplación, nos haga santos y no rigoristas, que acaba matando el encanto de la vida con Dios.
     En el monte alto, en la preciosa teofanía o manifestación de la Trinidad, se nos descubre y se nos llama con la profunda identidad de los que siguen a Cristo y quieren convertirse como las vidrieras, en vocación de dejar pasar la luz de Dios a los hermanos en el camino de la vida. Nuestra profunda identidad es que somos hijos amados, predilectos donde Dios se complace y nuestra vida tiene que estar determinada por el gran mandamiento de la escucha...escucha Israel. Una llamada a que nuestra vida sea una escucha de la Palabra que nos da vida.


+ Francisco Cerro Chaves - Arzobispo de Toledo


viernes, 6 de marzo de 2020

¿Qué tal el ayuno y la abstinencia de los malos pensamientos?



     Al hablar de Cuaresma muchos se acuerdan del ayuno y la abstinencia. Creen que, por reducir un poco los alimentos del Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, y porque los viernes en lugar de comer carne toman pescado, ya son penitentes.
     La verdad es que hacer eso no cuesta gran cosa; pero, ¿qué tal el ayunó y la abstinencia de los malos pensamientos, el ayuno de las malas palabras y las malas acciones? Eso ya es otra cosa, que cuesta inmensamente más. Y se trata de seguir esta rigurosa dieta más que la de los alimentos.
     Ayunar de los malos pensamientos. Cuantas malas ideas circulan con semáforo verde por la vía pública de nuestro cerebro, como son: las etiquetas que les ponemos a los demás, la pornografía, las intenciones malévolas, esos resentimientos largamente alimentados, etc.
     Ayunar de las palabras malas. Un buen porcentaje de nuestra mercancía verbal es de muy mala calidad. Las murmuraciones, las críticas son un manjar envenenado con el que se alimentan muchas personas. El que no critica a su prójimo es una maravilla del universo; y estas maravillas se dan muy poco. Lo normal es criticar, murmurar, comerse al prójimo. Se critica todo y a todos con desvergüenza.
     En una ocasión encontré a una persona que me pidió sinceramente un consejo: ¿que podía hacer para erradicar su hábito de murmurar?. Le aconseje que rezara un avemaría cada vez que se le escapara una crítica. Tomó el consejo muy en serió, y el resultado fue que el primer día tuvo que rezar casi tres rosarios completos. Luego, poco a poco, fueron disminuyendo las avemarías, hasta que no tuvo que rezar ninguna, porque había vencido el habito de murmurar. El consejo es válido, y el que desee dejar de ser un murmurador, puede intentarlo.
     Podemos intentar también el ayunó de palabras sonoras, chistes de doble sentido, etc. Hay mucho de que ayunar, por ejempló, de las malas acciones. Ayuna de verdad el que deja de cometer maldades. Ayunar de las bebidas alcohólicas; ayunar del robó, las injusticias, fraudes, peleas, adulterios, infidelidades; ayunar de películas pornográficas, de envidias, malos deseos contra los demás y tantas cosas más.
      Si durante este ayunó y abstinencia del mal, se toma una dieta abundante de caridad con el prójimo, de sacramentos, de renovación espiritual, de buenas obras, entonces tendrá sentido la Cuaresma. De lo contrario, será una comedia aquello de correr a la Iglesia a que me pongan ceniza o asistir a los Oficios.  Algunos están seguros de que ya se les borraron sus maldades, porque les impusieron la ceniza; como si fuera así de fácil. Más bien, el ir a recibir ceniza significa comprometerse a hacer ayunó y abstinencia de alguna de aquellas cosas malas que se dan en mi vida. ¿En qué va a consistir mi ayuno y abstinencia durante esta Cuaresma?

del Padre Mariano de Blas