TIEMPOS LITURGICOS

TIEMPOS LITURGICOS

sábado, 21 de octubre de 2017

DOMINGO22 DE OCTUBRE, 29º DEL TIEMPO ORDINARIO - DOMUND


«DAD AL CÉSAR LO DEL CÉSAR Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS»



     Al Señor siempre le buscaban el cogerlo, el ridiculizarlo o dejarlo planchado en su doctrina. Pero siempre a los fariseos les salió el tiro por la culata. Sólo por este texto podía haber pasado una persona a la historia pues  presenta el Señor una sabiduría inmensa y profunda y capaz de salir airoso del atolladero en que lo quieren meter los fariseos.
     El gran error de los fariseos siempre ha sido de enredo, de minucias, de estrechar el corazón. No daban nunca anchura al espíritu. Se quedan en rigorismos, en las leyes, en dejar a la persona fuera de juego. Es la lógica de la “autorreferencialidad” de la que tanto habla el Papa Francisco y que tiene en los fariseos los más perfectos aliados. Modelos ¿de qué? Se pasan la vida “pegando en la cresta a todos” sin dejarles ninguna solución.
     Pagamos o no pagamos ¿Quién puede más Dios o el César, el mundo o la religión, el cumplimiento de la ley o la caridad? Hacer problema de lo que no existe. Lo enredan todo. Es también un tipo de la actitud del diablo que nunca busca claridad y transparencia sino enredo.
     Hay que darle a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César. El cristiano debe ser el mejor ciudadano del mundo. No se debe escapar ni escaquear de sus impuestos, de sus obligaciones, de sus deberes con todo lo que es social y que nos obliga a todos. Debemos ser solidarios y, a la vez, constructores entre todos de una sociedad justa.
     El Señor lo tuvo siempre claro por eso no se escabulle ante el fariseísmo hipócrita de todos los tiempos. Estar con Dios es estar con el ser humano.  Cuanto más cerca estamos de Dios más bien hacemos a la sociedad y al mundo. Aquellos que dicen no creer, deberían estar encantados con los principios cristianos pues cuanto más los cumplamos más se benefician ellos y toda la sociedad.

+Francisco Cerro Chaves - Obispo de Coria-Cáceres


jueves, 19 de octubre de 2017

Flp 2, 5



OCTUBRE 2017



«Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo» (Flp 2, 5).

     El apóstol Pablo escribe una carta a la comunidad cristiana de la ciudad de Filipo mientras está en la cárcel a causa de su predicación. Precisamente él ha sido el primero en llevar allí el Evangelio, y muchos han creído y se han comprometido con generosidad en la nueva vida, testimoniando el amor cristiano después de que Pablo haya tenido que irse. Estas noticias le dan una gran alegría, y por eso su carta está llena de afecto a los filipenses.
     Pablo los alienta a progresar, a seguir creciendo personalmente y como comunidad, y para ello les recuerda su modelo, del cual aprender el estilo de vida evangélico.

«Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo».
           
     Y ¿qué «sentimientos» son esos? ¿Cómo es posible conocer los deseos profundos de Jesús para poder imitarlo?
     Pablo ha comprendido que Cristo Jesús, el Hijo de Dios, se vació de sí mismo y vino en medio de nosotros; se hizo hombre, totalmente al servicio del Padre, para permitirnos a nosotros convertirnos en hijos de Dios.
     Llevó a cabo su misión viviendo toda su existencia de este modo: abajándose continuamente para ponerse a la altura de los más pequeños, los débiles e inseguros, y así aliviarlos y que se sintiesen por fin amados y salvados: el leproso, la viuda, el extranjero, el pecador.

«Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo».
           
     Para reconocer y cultivar en nosotros los sentimientos de Jesús, reconozcamos ante todo en nosotros la presencia de su amor y el poder de su perdón; luego mirémoslo a Él y hagamos nuestro su estilo de vida, que nos apremia a abrir el corazón, la mente y los brazos para acoger a cada persona tal como es. Evitemos cualquier juicio a los demás, y en lugar de eso dejemos que nos enriquezca lo positivo de cada persona con quien nos encontramos, aunque esté oculto tras un cúmulo de miserias y errores y nos parezca una «pérdida de tiempo» buscarlo.
     El sentimiento más fuerte de Jesús que podemos adoptar es el amor gratuito, la voluntad de ponernos a disposición de los demás con nuestros pequeños o grandes talentos, para construir con valentía y concretamente relaciones positivas en todos los lugares donde vivimos; es saber afrontar también las dificultades, incomprensiones y divergencias con espíritu de mansedumbre y con la determinación de encontrar caminos de diálogo y de concordia.

«Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo».

     Chiara Lubich, que durante toda la vida se dejó guiar por el Evangelio y experimentó su poder, escribió: «Imitar a Jesús significa comprender que los cristianos tenemos sentido si vivimos por los demás, si concebimos nuestra existencia como un servicio a los hermanos, si planteamos toda nuestra vida sobre esta base. Entonces habremos realizado lo que más le importa a Jesús. Habremos comprendido el Evangelio. Y seremos en verdad bienaventurados».
Leticia Magri


EL DOMUND EN CIFRAS



     El Domund es una ocasión favorable para participar en la respuesta a las grandes necesidades de la evangelización.

Cf. Mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial de las Misiones 2017