TIEMPOS LITURGICOS

TIEMPOS LITURGICOS

viernes, 25 de julio de 2014



Chiclana de la Frontera acogió este año la Vigilia de las Espigas 

     Un año más, con la llegada del tiempo de la siega, cuando la tierra ofrece sus frutos, el Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna organizó la Vigilia de las Espigas para dar gracias al Creador por su permanente Providencia.http://www.obispadodecadizyceuta.org/sites/default/files/imagecache/grid-34/vigilia_de_espigas_2_29_06_13.jpg
     Sobre las seis de la mañana, cuando el alba ya se apuntaba en el horizonte, el R.D. Antonio Jesús López, vicario de la Iglesia Mayor, impartía la Bendición Eucarística sobre los campos de nuestra diócesis y sobre toda la actividad humana que, gracias a la Providencia, hace posible que del “fruto de la tierra y del trabajo del hombre” podamos obtener lo necesario para nuestro sustento.

      
      Culminaba así la Vigilia de las Espigas 2014 que este año se integraba dentro de los actos del bicentenario de la bendición parroquial y que había comenzado la noche anterior, a las 23.00 horas, con la celebración de la Santa Misa presidida por el Obispo diocesano, en la iglesia parroquial de San Juan Bautista de Chiclana de la Frª.,  y concelebrada por el Consiliario Diocesano de la Adoración Nocturna, el Párroco y otros sacerdotes vinculados a esta asociación eucarística.
 







 
     Tras velar al Santísimo Sacramento durante toda la noche, se procedió al rezo del Santo Rosario y la oración de Laudes, siguiendo con la procesión y bendición de los campos, desde el atrio del Santo Cristo.
     En nuestros turnos de adoración, además de nuestra acción de gracias a Dios, oramos por todas las necesidades de nuestro pueblo, de manera singular pedimos al Señor para que a nadie le falte un trabajo estable que le posibilite el digno sustento personal y el de su familia.
     Fue una noche realmente santa, con Jesús Sacramentado como único centro de nuestra vela; aprendiendo de Él, fuente del amor divino, cómo hemos de mirar a nuestro prójimo con ojos de misericordia y compasión fraterna. Haciendo nuestros sus anhelos y sufrimientos, y pidiendo la luz y la fuerza que nos ayuden a “no pasar nunca de largo ante el sufrimiento humano”.

     Sería deseable y hermoso que, en todas las parroquias, se pudiera establecer un turno de la Adoración Nocturna que, durante el resto del año y hasta la próxima Vigilia de Espigas, con los demás adoradores de la diócesis siguieran cumpliendo, en nombre de toda la Iglesia, el mandato del Señor de orar sin interrupción, día y noche, a Dios Padre, por medio de Jesucristo, en el Espíritu Santo.

P. Guillermo Domínguez Leonsegui, Consiliario Diocesano de la Adoración Nocturna
 

sábado, 19 de julio de 2014

DOMINGO 20 DE JULIO, 16º DEL TIEMPO ORDINARIO



EL CAMPO DE DIOS


     El Evangelio de esta semana está sacado del capítulo 13 de San Mateo, donde se encuentran las parábolas del Reino de los cielos. Ya el domingo anterior pudimos escuchar la del sembrador. El Papa Benedicto XVI, en su libro sobre Jesús de Nazaret, nos dijo que "el mensaje de Jesús acerca del reino recoge afirmaciones que expresan la escasa importancia de este reino en la historia: es como un grano de mostaza, la más pequeña de todas las semillas...". Pero el Señor nos tiene acostumbrados a una pedagogía muy eficaz para decirnos cosas importantes utilizando un lenguaje sencillo, como el de las parábolas del Reino, donde se compara con un tesoro o una perla por cuya adquisición vale la pena dejarlo todo (Mt 13,44-46). Su mensaje de Buena Noticia sólo se puede acoger y entender desde la fe. El mismo Jesús nos habla del trigo y de la cizaña, de la luz y de las tinieblas... Desde los orígenes se invitaba a los cristianos a estas dos cosas: a vigilar, porque vuestro adversario, el diablo, como león rugiente, ronda buscando a quién devorar; y a resistir, firmes en la fe... Esto lo tiene presente el Papa Francisco, cuando nos advierte que en la tarea de la Nueva Evangelización, el enemigo puede ocupar el espacio del Reino y causar daño con la cizaña, pero que no tengamos miedo, que es vencido por Dios y por la bondad del trigo que se manifiesta con el tiempo.

     Esta parábola se dirige a una comunidad que ya tiene experiencia del mal en su seno. Una solución que aparece es la de cortar por la raíz, pero el amo de la casa rechaza la propuesta de los criados de arrancar la cizaña con el argumento de que en la operación también podría salir dañado el trigo. La razón es que no siempre es posible distinguir con claridad, es posible que algo bueno del hombre fácilmente se tenga por malo y Jesús lo soluciona dejando «crecer» el mal junto con el bien y dejando la separación para el final de los tiempos. "A la comunidad evangelizadora el Señor la quiere fecunda. Cuida el trigo y no pierde la paz por la cizaña. El sembrador, cuando ve despuntar la cizaña en medio del trigo, no tiene reacciones quejosas ni alarmistas", sabe esperar, comenta el Papa Francisco.

     El cristiano que quiere responder a la llamada del Señor debe optar por ser buen trigo, se debe decidir por amar a Cristo en la Iglesia y contribuir a hacerla cada vez más signo transparente de Dios. Uno conoce la fragilidad de la Iglesia con realismo, pero no se escandaliza, es "campo de Dios" para la salvación del hombre y asume la dura tarea de purificarla, de hacerla más bella y santa. Hay que sembrar buena semilla y colaborar activamente en la superación del mal. Hacer incansablemente el bien.

     El hermano Roger Schutz, de Taizé, proponía una tercera vía frente a la inactividad conformista y la violencia destructora: la violencia de los pacíficos, es decir, la presencia del cristiano que, libre de todo odio, tenga un efecto edificante y creador. Que su provocación sea imitar a Cristo y estar lleno de amor encendido y desinteresado a favor de los demás y que se mantenga en esta "violencia" como forma permanente de vida.



+ José Manuel Lorca Planes

Obispo de Cartagena