TIEMPOS LITURGICOS

TIEMPOS LITURGICOS

viernes, 23 de diciembre de 2011

D. ANTONIO LLAVES VILLANUEVA, CABALLERO DE LA PONTIFICIA ORDEN DE SAN GREGORIO MAGNO.

        Con enorme satisfacción recibimos la gratísima noticia de este merecido nombramiento que su Santidad Benedicto XVI pp., ha tenido a bien otorgar en la persona de nuestro querido Presidente diocesano, Antonio Llaves.
     Poco después de conocer la concesión de la referida distinción Pontificia por nuestro Obispo, D. Rafael Zornoza, este Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna tuvo conocimiento de la noticia por boca del distinguido; el cual, embargado por una profunda emoción no daba crédito a la misma.
     De esta manera la Iglesia Universal premia la labor desinteresada que ha prestado y continúa prestando en la diócesis de Cádiz y Ceuta, de manera ejemplar, tal y como ha resaltado nuestro Consiliario Diocesano y Vicario General Rvdº D. Guillermo Domínguez Leonsegui.
A MODO DE SEMBLANZA
         Este Jerezano nace por el mes de Mayo de 1.933, estableciéndose con sus padres en Cádiz donde desarrolla su dilatada vida desde la más tierna infancia.
     Cursa sus primeros estudios en el Colegio de La Salle-Mirandilla, dirigido por los Hermanos de la Doctrina Cristiana; ampliándolos posteriormente con estudios mercantiles y preparándose para su ingreso en la Banca privada. Durante los años de actividad laboral también desempeñó y compatibilizó diversas actividades:

     En 1.987 fue elegido por unanimidad miembro de número del Ateneo Literario, siendo actualmente Secretario General de esta Institución.
     Fue durante 24 años, desde 1.958 hasta el fallecimiento en 1.981, Secretario personal del Ilustre poeta Don José María Pemán.
     En su juventud perteneció a la Acción Católica, formando parte del Consejo Diocesano de Jóvenes y aceptando posteriormente el cargo de Vocal de Estudios.
     Corriendo el año 1.951 en unión de otros jóvenes funda en el Convento de San Francisco de Cádiz la Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno del Amor, de la que fue su primer Mayordomo con tan sólo 18 años; y  ya por  1.962 trabajó entusiasta y denodadamente para que la Cofradía tuviera una cotitular, viendo recompensados sus desvelos con la salida procesional de Ntra. Sra. de la Esperanza.
      Vice-Presidente de la Comisión Gestora del Consejo Local de Cofradías y Hermandades de Cádiz, fue designado por el Obispo de la Diócesis  Presidente del citado Consejo, hasta el nombramiento del nuevo Presidente, durante dos años.
     Tiene en su haber, entre otros, la participación como orador y ponente en numerosos pregones y conferencias: 
    -- En 1.979 pronunció el Primer Pregón a la Eucaristía, organizado por la Real Congregación de la Vela y Hermandad del Prendimiento, siendo elegido por su pertenencia a la Adoración Nocturna Española. …
   -- Pregonero de la Patrona de Cádiz la Santísima  Virgen del Rosario en 1.991,  designado por el Exmo. Ayuntamiento de Cádiz y pronunciado en el Salón de Plenos del mismo.
  entre muchos otros no menos importantes.
      En 1.973 fue elegido por Asamblea General de Adoradores, Presidente del Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna, permaneciendo en la actualidad en el cargo. 
     Con ocasión de la celebración del Centenario de la Adoración Nocturna de Cádiz (1.884 - 1.994), fue el organizador y “alma mater” del Triduo Eucarístico Diocesano en el que se contó con la inestimable presencia e intervención del Sr. Obispo de Málaga Don Antonio Dorado; del Obispo Consiliario de Adoración Nocturna Española, Don Manuel Ureña y del Arzobispo de Sevilla Don Carlos Amigo; clausurando tan solemnes actos el Obispo de Cádiz Don Antonio Ceballos Atienza. 
     Ha organizado cada año, junto con la Sección elegida, la Vigilia Eucarística de las Espigas en las diversas localidades de la Diócesis, viviendo las mismas de manera fervorosa y entusiasta, siendo el mediador y promotor de que a las mismas no hayan faltado, ni escusado su asistencia, los diferentes Obispos de la Diócesis, que de manera incomparable han presidido los actos.
     En la actualidad continúa entregando su tiempo y colaboración al obispado de Cádiz-Ceuta, donde viene ejerciendo diferentes actividades,  continuando en ellas a pesar de las limitaciones que su salud le ha impuesto, llevando éstas con la necesaria conformidad y entereza cristiana.
… no sois vosotros los que me habéis elegido… soy Yo quien os ha elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto dure… (Jn 15,16)


BENEDICTO XVI, PONT. MAX.
En virtud de las preces que se Nos han presentado, rogándonos su aceptación, y por las que consta que, por tu entrega a los asuntos que miran al bien y al incremento de la Iglesia Católica, te haces merecedor de Nuestro reconocimiento, para que quede constancia de esta Nuestra voluntad, elegimos, designamos y nombramos a

Antonio Llaves Villanueva
de la diócesis de Cádiz y Ceuta

Caballero de la Orden de San Gregorio Magno en su clase civil, y te concedemos la facultad de utilizar todos los privilegios que van unidos con dicha dignidad.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el día 8 de octubre de 2011.
Cardenal Tarsicio Bertone
Secretario de Estado

jueves, 22 de diciembre de 2011

CONVOCANDO A LA VIGILIA GENERAL EXTRAORDINARIA DE FIN DE AÑO


AVISO PARA ADORADORAS/ES DE LOS TURNOS DIOCESANOS

    
    
     Entrado el Adviento y próximo ya la Pascua de Navidad, el Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna convoca Vigilia general extraordinaria de fin de año, que tendrá lugar en el Oratorio de la Santa Cueva el próximo viernes 30 de Diciembre a las 20,00 horas.
¡Alegraos!  igual que oyeron los pastores del Ángel.
     Esta alegría profunda del creyente en estas fiestas arranca de la FE; que Dios es cercano, entrañable y que se nos ofrece desde la ternura y fragilidad de un niño.       

viernes, 18 de noviembre de 2011

ENCUENTROS CON CRISTO EUCARISTÍA


La Santa Misa.- “Prenda de vida eterna”
El Señor nos dirige una invitación urgente a recibirle en el sacramento de la Eucaristía. “En verdad, en verdad, os digo: si no coméis la carne del Hijo del hombre, y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros” (Catecismo, n. 1384).
En palabras sencillas, podemos decir que Cristo quiere que nosotros vivamos con Él y en Él toda su vida; y en ese vivir su vida, pasión, muerte y resurrección, se nos da Él como alimento, en la Comunión, para vivir Él, después, toda la vida de cada uno de nosotros con nosotros mismos.
Y así, para cada uno de nosotros será en verdad lo que nos recuerda el Concilio Vaticano II: “la fuente y cumbre de toda la vida cristiana” (Lumen gentium, n. 11); o con palabras de san José maría Escrivá: “centro y raíz de la vida interior” (Forja, n. 69).
Nos daremos más cuenta de que la Eucaristía es de verdad “fuente y cumbre”, “centro y raíz” de la vida del cristiano, si recordamos los efectos que la Comunión produce en el alma del cristiano, y que el Catecismo nos recuerda en este orden:
-nos une más a Cristo. Él mismo nos lo dijo: “Lo mismo que me ha enviado el Padre, que vive, y yo vivo por el Padre, también el que me coma vivirá por mí” (Jn 6,57). Alimentados por Cristo-Eucaristía, renovamos la gracia del Bautismo, y la Comunión frecuente, recibida en gracia, sin pecado, es el “pan de nuestra peregrinación” (Catecismo, nn. 1391, 1392)
-nos separa del pecado. Al unirnos a Cristo nos da fortaleza para rechazar las tentaciones de pecar, nos restaura las fuerzas para amar siempre más a Dios, y no pecar. “Dándose a nosotros, Cristo reaviva nuestro amor y nos hace capaces de romper los lazos desordenados con las criaturas y de arraigarnos en Él” (Catecismo, n. 1394).
-nos une a todos los cristianos en el Cuerpo místico. La Eucaristía hace la Iglesia. Con palabras muy claras nos lo recuerda san Pablo: “El cáliz de bendición que bendecimos, ¿no es acaso comunión con la Sangre de Cristo? Y el pan que partimos ¿no es comunión con el Cuerpo de Cristo? Porque aun siendo muchos, un solo pan y un solo cuerpo somos, pues todos participamos de un solo pan” (I Cor 10, 16-17). La Comunión eucarística nos da la gracia de poder amar a todos los cristianos, a todos los hombres, con el Corazón de Cristo.
-La Eucaristía entraña un compromiso a favor de los pobres; de los necesitados espiritual y materialmente. Con Cristo viviendo en nosotros, nuestros ojos están más abiertos a reconocer las necesidades materiales y espirituales de todos nuestros hermanos, de todos los hombres. Y tendremos siempre la fuerza, la valentía, de dar testimonio de nuestra fe, de nuestra esperanza, de nuestra caridad, hasta con el martirio, si un día se hiciera necesario.
Para que la Comunión eucarística nos transforme, nos dé fuerzas para amar más a Cristo todos los días, para crecer en el deseo de servir a los demás y vayamos así  convirtiéndonos en hijos de Dios, y “lo seamos”, hemos de recibirla con las debidas disposiciones. ¿Cuáles son?
“Debemos prepararnos para este momento tan grande y santo. San Pablo exhorta a un examen de conciencia: ‘Quien coma el pan o beba el cáliz del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor’. (…) Quien tiene conciencia de estar en pecado grave debe recibir el sacramento de la Reconciliación antes de acercarse a comulgar” (Catecismo, n. 1385).
Nuestra alabanza a Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, no puede concluir una vez terminada la celebración de la Misa. Toda la vida del cristiano se convierte en un ofrecimiento a Cristo, en una vida en amistad con Cristo.
Para mantener viva esa conciencia de la cercanía de Cristo después de comulgar nos pueden ayudar mucho dos pequeños detalles de piedad.
El primero, al recibir a Cristo en la Comunión, decirle que le amamos, y le damos gracias por venir a nosotros, ser nuestro alimento, que sostiene nuestro caminar, con Él, hacia la vida eterna.
El segundo, al pasar cerca de una iglesia, manifestarle el deseo de recibirle de nuevo el día siguiente. “Yo quisiera Señor recibiros con aquella pureza, humildad, devoción con que os recibió vuestra Santísima Madre; con el espíritu y el fervor de los santos”. Y la Virgen Santísima nos acompañará siempre a Comulgar.
         *                 *                 *                 *
Cuestionario

-¿Somos conscientes –nos volvemos a preguntar- de que en la Sagrada Comunión recibimos a una Persona viva, al mismo Cristo?
-¿Tenemos la delicadeza de recibir al Señor en la Hostia Santa, preocupándonos de acogerlo con cariño, y de manifestarle personalmente que le queremos, que le amamos?
-¿Rogamos a la Santísima Virgen que nos enseñe a recibir al Señor, como Ella lo recibió, y a amarle siempre más?

           

sábado, 12 de noviembre de 2011

LOS OBISPOS ESPAÑOLES ANTE LAS PRÓXIMAS ELECCIONES


1.    El próximo día 20 de noviembre estamos todos convocados a las urnas.  Con este motivo, los obispos ofrecemos a los católicos y a cuantos deseen escucharnos algunas consideraciones que ayuden al ejercicio responsable del deber de votar. Es nuestra obligación de pastores de la Iglesia orientar al discernimiento moral para la justa toma de decisiones que afectan a la realización del bien común y al reconocimiento y la tutela de los derechos fundamentales, como es el caso de las elecciones generales.
2.    En su discurso sobre los fundamentos del derecho, pronunciado el mes pasado ante el Parlamento federal de Alemania, el Papa recordaba que “el cristianismo nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado, un ordenamiento jurídico derivado de una revelación. Se ha referido, en cambio, a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho [...], la razón abierta al lenguaje del ser”. Nosotros hacemos nuestras consideraciones desde ese horizonte de los fundamentos prepolíticos del derecho, sin entrar en opciones de partido y sin pretender imponer a nadie ningún programa político. Cada uno deberá sopesar, en conciencia, a quién debe votar para obtener, en conjunto, el mayor bien posible en este momento.
     No se podría hablar de decisiones políticas morales o inmorales, justas o injustas, si el criterio exclusivo o determinante para su calificación fuera el del éxito electoral o el del beneficio material. Esto supondría la subordinación del derecho al poder. Las decisiones políticas deben ser morales y justas, no sólo consensuadas o eficaces; por tanto, deben fundamentarse en la razón acorde con la naturaleza del ser humano. No es cierto que las disposiciones legales sean siempre morales y justas por el mero hecho de que emanen de organismos políticamente legítimos.         
4.    En concreto, como ha señalado el Papa en agosto, aquí en Madrid, la recta razón reconoce que hemos sido creados libres y para la libertad, pero que no actúan de modo conforme con la verdadera libertad quienes “creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces y cimientos que ellos mismos; desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno o malo, lo justo o lo injusto; decidir quién es digno de vivir o puede ser sacrificado en aras de otras preferencias; dar a cada instante un paso al azar, sin rumbo fijo, dejándose llevar por el impulso de cada momento”.

5.   Por todo ello, hemos de llamar de nuevo la atención sobre el peligro que suponen determinadas opciones legislativas que no tutelan adecuadamente el derecho fundamental a la vida de cada ser humano, desde su concepción hasta su muerte natural, o que incluso llegan a tratar como un derecho lo que en realidad constituye un atentado contra el derecho a la vida. Son también peligrosos y nocivos para el bien común ordenamientos legales que no reconocen al matrimonio en su ser propio y específico, en cuanto unión firme de un varón y una mujer ordenada al bien de los esposos y de los hijos. Es necesario promover nuevas leyes que reconozcan y tutelen mejor el derecho de todos a la vida, así como el derecho de los españoles a ser tratados por la ley específicamente como “esposo” y “esposa”, en un matrimonio estable, que no quede a disposición de la voluntad de las partes ni, menos aún, de una sola de las partes.
6.   La grave crisis económica actual reclama políticas sociales y económicas responsables y promotoras de la dignidad de las personas, que propicien el trabajo para todos. Pensamos en tantas familias, carentes de los medios necesarios para subvenir a sus necesidades más básicas. Pensamos también en el altísimo porcentaje de jóvenes que nunca han podido trabajar o que han perdido el trabajo y que, con razón, demandan condiciones más favorables para su presente y su futuro. Son necesarias políticas que favorezcan la libre iniciativa social en la producción y que incentiven el trabajo bien hecho, así como una justa distribución de las rentas; que corrijan los errores y desvíos cometidos en la administración de la hacienda pública y en las finanzas; que atiendan a las necesidades de los más vulnerables, como son los ancianos, los enfermos y los inmigrantes.
7.    El ordenamiento jurídico debe facilitar el ejercicio efectivo del derecho que asiste a los niños y jóvenes a ser educados de modo que puedan desarrollar lo más posible todas sus capacidades. Debe evitar imposiciones ideológicas del Estado que lesionen el derecho de los padres a elegir la educación filosófica, moral y religiosa que deseen para sus hijos. En cambio, ha de ser facilitada la justa iniciativa social en este campo. La presencia de la enseñanza de la religión y moral católica en la escuela estatal - como asignatura fundamental opcional - es un modo de asegurar los derechos de la sociedad y de los padres que exige hoy una regulación más adecuada para que esos derechos sean efectivamente tutelados.
8.   Recordamos de nuevo que se reconoce la legitimidad moral de los nacionalismos o regionalismos que, por métodos pacíficos, desean una nueva configuración de la unidad del estado español. Y también, que es necesario tutelar el bien común de la nación española en su conjunto, evitando los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública por causa de pretensiones separatistas o ideológicas de cualquier tipo.
9.    Una sociedad que quiera ser libre y justa no puede reconocer explícita ni implícitamente a una organización terrorista como representante político de ningún sector de la población, dado que el terrorismo es una práctica intrínsecamente perversa, del todo incompatible con una visión justa y razonable de la vida.
10.    Ante los desafíos que se presentan a la comunidad internacional, son necesarias políticas guiadas por la búsqueda sincera de la paz, basadas en el respeto al derecho, nacional e internacional, así como en la promoción del entendimiento y de la solidaridad entre los pueblos y las culturas.

Pedimos al Señor de la paz y a su Madre santísima que iluminen a quienes vamos a votar, para que lo hagamos de manera verdaderamente libre y responsable.
Conferencia Episcopal Española

viernes, 21 de octubre de 2011

CONVOCANDO A LA VIGILIA GENERAL DE DIFUNTOS

AVISO PARA ADORADORAS/ES DE Los TURNOs diocesanos

      Próximo ya el mes de Noviembre, y en éste, la conmemoración de los fieles difuntos, el Consejo Diocesano de la Adoración Nocturna convoca Vigilia general extraordinaria, que tendrá lugar en el Oratorio de la Santa Cueva el próximo miércoles 2 de Noviembre a las 20,00 horas. 
     Dedicada de manera especial a los adoradores/as y familiares fallecidos durante el presente año; recordaremos también a todos los adoradores que nos precedieron en la Adoración Eucarística y que tendremos presente en nuestras oraciones para su eterno descanso.

… No queremos hermanos que ignoréis lo tocante a la suerte de los muertos, para que no os aflijáis como los demás que carecen de esperanza. Pues si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios por Jesús tomará consigo a los que se durmieron en el… (1Tes.4,13 ss)


domingo, 16 de octubre de 2011

LA ADORACIÓN NOCTURNA CON SU REINA Y SEÑORA DEL ROSARIO

      El pasado 1º de Octubre celebramos nuestra tradicional Vigilia extraordinaria en honor de Ntrª. Srª. del Rosario, Patrona de Cádiz y Madre nuestra.
     En una calurosa noche, bajo el Manto de la Virgen nos reunimos unos treinta adoradores/as de los diferentes Turnos de la Sección diocesana, así como varios fieles que nos acompañaron. Presididos en esta ocasión por el Rvdº P. D. Pascual Saturio o.p. y el Rvdº Diácono D. Manuel López, pudimos vivir una sentida Vigilia de Adoración Eucarística.
     Con la exposición del Santísimo comenzamos el rezo del Santo Rosario, continuando con una Hora Santa de adoración en honor de nuestra Señora y en presencia de Cristo Sacramentado.


     Tras la Reserva Eucarística, concluimos con la celebración de la Santa Misa; durante la cual proclamaron públicamente su compromiso de fidelidad y acto de consagración tres nuevas Adoradoras, a las que, una vez bendecidas las correspondientes insignias, les fueron impuestas. Acto que les unen a nuestra Asociación, para así, como recordó nuestro vicepresidente, “…mantenerla viva, con fidelidad a los principios fundacionales y en continua unión eucarística…”


     De las palabras del P. Saturio podemos extraer muchas enseñanzas y todas de gran valor, pero cabe destacar la que nos refirió, recordando a S. Juan de la Cruz, sobre cómo los adoradores sabemos cuál es la fuente y origen de todo -…que bien sé yo la fuente que mana y corre, aunque es de noche…- y la suerte que tenemos al reconocer la presencia real de Xtº. en la Hostia Consagrada, que veneramos y adoramos en la Custodia.
     Con las fotos de rigor y la alegría que el acto nos suscitó, marchamos; quedando emplazados, si Dios lo quiere, para el año próximo en que mantendremos la esperanza de contar con mayor participación y mientras recordamos estas dulces palabras “…venid a mi todos los que estáis fatigados y agobiados, que yo os aliviaré…” (Mt 11,28).

jueves, 13 de octubre de 2011

… “rezad unos por otros para que os curéis. Mucho puede hacer la oración intensa del justo”… (Santiago 15,16)
     Para la pronta recuperación de nuestro hermano adorador y Presidente diocesano, Antonio Llaves Villanueva,  tengámoslo presente en nuestras oraciones.
     "Aunque la enfermedad forme parte de la experiencia humana no logramos acostumbrarnos, no sólo porque a veces es verdaderamente grave y dura, sino porque estamos hechos de vida”.
     Por ello, añadió, "en esos momentos surge la duda y la angustia en el ser humano, quien se pregunta: "¿cuál es la voluntad de Dios?".
     El Papa afirmaba que "con el pasar de los tiempos, no cambia el mensaje de la Iglesia que proclama que la vida humana es bella y es vivida en su totalidad también cuando es débil y está envuelta en el misterio del sufrimiento".

Benedicto XVI, en la Jornada Mundial del Enfermo

lunes, 10 de octubre de 2011

EL OBISPO CEBALLOS, SEMBLANZA

      No lo tenía fácil cuando llegó a nuestra Diócesis. Venía a sustituir a un Obispo excepcional: un intelectual brillante, hombre inteligente y sabio, espléndido orador, gran organizador, alma abierta y extrovertida, amigo entrañable de todos, con una "magia" especial para las relaciones humanas... Muchos serían los calificativos necesarios para definir con justicia la rica personalidad de nuestro queridísimo Don Antonio Dorado. Baste decir que, a lo largo de sus veinte años de ministerio episcopal, supo ganarse el respeto, la admiración y el cariño de todos cuantos tuvimos la suerte de tratarle.
     Por eso, sucederle en la sede gaditana no iba a resultar tarea fácil. Y no lo fue para el nuevo Obispo que Dios nos enviaba: Don Antonio Ceballos Atienza. Pronto nos dimos cuenta que se inauguraba un pontificado muy distinto. Teníamos un obispo más rezador que conversador. Un hombre bastante tímido, al que le horroriza hacer ruido inútil. Un pastor que prefiere parecer blando antes que imponer su autoridad con energía. Un apóstol que, en la vida de la Iglesia diocesana, ha apreciado más el testimonio de los valores evangélicos que las vistosas programaciones pastorales. Un hombre bueno que sigue creyendo en las posibilidades de la caña cascada y de la mecha vacilante. Pero, sobre todo, un creyente abrazado a la sabiduría de la cruz, que anhela mucho más permanecer fiel a Dios, en medio de la debilidad y las dificultades, que cosechar el éxito y los aplausos de este mundo. Poco a poco, y no sin dificultades, hemos ido reconociendo que regía nuestra Diócesis "un hombre de Dios".
     Para la mayoría de los contemporáneos de Jesús resultó necedad y escándalo que un carpintero salido de Nazaret pretendiera ser el Mesías y, más aún, el Hijo de Dios hecho hombre. ¿Cómo podría estar Dios recostado en un pesebre, o clavado en una cruz? También nosotros hoy estamos tentados de creer que Dios sólo puede actuar a través de personalidades relumbrantes que se imponen de manera irresistible por la brillantez de sus talentos y sus dotes personales. Y, sin embargo, Dios sigue obstinado en llevar adelante su obra por medio de instrumentos humildes y sencillos. Es el caso del obispo Ceballos. Casi sin hacerse notar, desde la entrega silenciosa de cada día, ha ido entretejiendo un pontificado abundante en frutos contundentes que se fueron acumulando casi sin hacer ruido, como el obispo.
     Nada más llegar, devolvió el Seminario a la Diócesis, porque creyó que los sacerdotes de Cádiz éramos suficientemente competentes y capaces como para formar a los futuros servidores de nuestras comunidades. Hoy deja ordenados una cincuentena de presbíteros. Casi la mitad de nuestro presbiterio en activo. Y ha enviado a completar estudios a otra veintena, entre licenciados y doctores, para que aseguren el buen nivel intelectual y espiritual de nuestra clerecía.
     Poco después, convocó un Sínodo diocesano. Hacía ya más de un siglo que no se convocaba una asamblea diocesana de ese rango. Y lo hizo porque creyó en esta Iglesia, y en su capacidad para alzarse en pie de misión, para abrirse con valentía al mensaje liberador del Evangelio y al reto de anunciarlo en esta hora de la historia, a la vez tan apasionante y difícil. Los decretos sinodales contienen una valiosa luz para alumbrar los pasos de la misión pastoral de nuestra Diócesis en los años venideros.
     Al obispo Ceballos debemos también la reorganización de la Curia diocesana, a la que ha dotado de un nuevo organigrama que busca adaptarla al servicio eficaz de las necesidades de la acción pastoral. También ha reactivado los Cabildos catedralicios, tanto de Cádiz como de Ceuta, nombrando una veintena de nuevos canónigos que garanticen una mejor atención de ambas catedrales.
     Incontables son las cartas pastorales publicadas por el obispo Ceballos en sus dieciocho años de pontificado. Muchos gaditanos, a través de los cristales de su querido balconcito del Campo del Sur, le hemos visto escribirlas hasta altas horas de la noche, cuando encontraba tiempo para hacerlo. De especial valor e interés pastoral y humano han sido sus cartas sociales, especialmente las publicadas cada 1° de mayo. Cartas valientes, llenas de sensibilidad social, y de llamadas convincentes a la solidaridad y la justicia. Ecos del corazón de un obispo que nunca quiso desclasarse de la clase trabajadora, ni siquiera en su estilo de vida.
     Muy destacable en la labor del obispo Ceballos ha sido su actividad constructora. A pesar de la crónica escasez de recursos que padece nuestra Diócesis, ha edificado nueve templos parroquiales, casi todos en barriadas humildes, donde habitan familias de escasos recursos. Y ha rehabilitado, total o parcialmente, casi una treintena de parroquias y otros templos, incluida la Seo gaditana, tesoros inestimables del patrimonio histórico-artístico de nuestra provincia.
     A lo largo de su pontificado el obispo Ceballos también ha impulsado la vida de diversas fundaciones benéficas, todas ellas en servicio de los más pobres y desasistidos de la sociedad. En un momento histórico en que las instituciones públicas recortan gastos sociales, nuestro obispo no ha tenido miedo en "embarcarse" en grandes retos y, sólo en Cádiz, ha apoyado o impulsado la creación de tres residencias para ancianos, una guardería para niños y un espléndido centro social, para el cual cedió su propia casa. También ha logrado conservar para Cádiz una Escuela Universitaria de Enfermería, que hoy no existiría sin su empeño tenaz y generoso apoyo.
     En estos días en que se cierra su largo pontificado, era justo recordar algunos de los méritos más notables este obispo silencioso, pero "hormiguita", que deja a su amada Diócesis un notable y valioso legado. Ojalá que todos los católicos gaditanos, hechos una piña en torno al nuevo obispo, sepamos rentabilizarlo. Por lo demás, no nos queda sino dar gracias a Dios por este hombre bueno que vino en su nombre, y rodearle de cariño y gratitud, todos los años, ojalá muchos, que Dios quiera tenerlo con nosotros.

Rvdº. Oscar González Esparragosa         
Consiliario del 7º Turno  Mª Auxiliadora y S. José.