TIEMPOS LITURGICOS

TIEMPOS LITURGICOS

sábado, 26 de mayo de 2012

SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS Y VIGILIA EXTRAORDINARIA DE CORPUS CHRISTI.



AVISO PARA ADORADORAS/ES DE LoS TURNOS DIOCESANOS
 Como tradicionalmente hemos venido haciendo volvemos a invitarte a las próximas actividades que durante este mes mayo y el próximo de junio vamos a celebrar.

DÍA 27 DE MAYO.- Convocados personalmente por nuestro Obispo, participación en la Solemne Misa de Pentecostés, a las 12,00h en la S.I. Catedral.

DÍA 7 DE JUNIO.- Primer día del Triduo Eucarístico en la S.I. Catedral a las 19,00h, convocados por el Cabildo Catedralicio y previo a la Solemnidad del Corpus Christi.

DÍA 10 DE JUNIO.- Solemne Pontifical en la Solemnidad del Corpus Christi a las 10,00h en la S.I. Catedral, finalizado el cual y en Corporación, formaremos en la procesión de la Festividad de Corpus, reuniéndonos en la Capilla interior que se nos indique.



lunes, 14 de mayo de 2012

JORNADA DE ADORACIÓN EUCARÍSTICA EN EL COLEGIO SAN JOSÉ - ESCLAVAS.



AVISO PARA ADORADORAS/ES DE LOS TURNOS DIOCESANOS.

     Las religiosas Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, nos han invitado a participar junto a ellas en “LA JORNADA DE 24 HORAS DE ADORACIÓN EUCARÍSTICA”, que con motivo de la celebración de las Fiestas en honor de su fundadora, Santa Rafaela María, tendrá lugar D.m. el próximo miércoles (16 de mayo) en la Capilla del Colegio –San José- sito en Avdª. de Andalucía nº 50 y en horario de 21,00h a 23, 00 horas.

 
     Bajo el lema “YO LO MIRO EL ME MIRA”, nos recuerdan las Hermas como definía la Santa la adoración de los últimos años de su vida, encontrando en esa mirada la fuerza para vivir su consagración y el servicio a los hermanos.



domingo, 22 de abril de 2012

"De los escritos del Siervo de Dios D. Luis de Trelles y Noguerol”


   No hay para nosotros una cosa más dulce, más tierna, más expresiva y más amiga que la lámpara sacramental que resplandece en la callada noche en frente del Sagrario. La lucecita acompaña a su Dios, que yace allí sólo y olvidado, y custodia desde allí las almas que el Señor redimió…
   Es la lámpara compuesta de vaso y luz; alma y cuerpo, como si dijéramos, espíritu y materia. Toda luz viene del Verbo, porque el Verbo es la luz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este mundo.

…testigo que avisa al pasajero de Su presencia real en el Tabernáculo.

   El hombre de mundo duerme tranquilo en su lecho, mientras el Señor amantísimo queda sólo en medio de la oscuridad, y continua, sin embargo, ofreciendo a su Eterno Padre su sacrificio perenne…
   ¡Si hubiese un adorador nocturno! ¡Si hubiese una persona, una sola que guardase la presencia de Jesús!
   Queridos lectores: procurad que se haga, que se establezca en todas partes la nocturna adoración...
   El adorador, si se apagase la luz del Tabernáculo, la encendería y la proveería de aceite; y, cerca de la luz, habría otra luz mejor que la natural: la luz de la fe del adorador, que acompañaría a nuestro Dios durante la vigilia.

 
   Acompañar al Señor, tomar parte en sus cuidados, adorarle cuando está sólo, aplicar su Pasión a las necesidades de la Iglesia, pedir la tranquilidad pública y el alivio de los males privados, y la conversión de los pecadores, y la perseverancia de los justos, y la confirmación de los débiles, y la mejora de los tibios, y la frecuencia de los Sacramentos, y la libertad de las almas del Purgatorio, y la salvación de los enemigos, y la paciencia de los que sufren, y la humillación de los soberbios, y la conversión del mundo, es la gran tarea de los adoradores nocturnos de Jesús Sacramentado, y la mejor ocupación de los fieles cristianos…

“La Lámpara del Santuario” Tomo VII– Pág. 1 – Año 1876

domingo, 15 de abril de 2012

DOMINGO DE LA DIVINA MISERICORDIA

     Durante los años treinta, cuando comenzaba a gestarse la segunda guerra mundial, nuestro Señor Jesucristo entregó a la humanidad, a través de Santa María Faustina Kowalska, una serie de mensajes. Estos mensajes, cargados de esperanza y premura, nos indican que debemos dirigir nuestra mirada hacia Él, reconociendo y valorando el sacrificio que hizo por nosotros.
     Lamentablemente en estos días pareciera que los hombres, en un sentido genérico, han olvidado el objetivo final de la vida, el ser dignos de alcanzar la Gracia de Dios. Esta perdida de rumbo genera un vacío imposible de llenar. Algunos intentan revertir lo anterior por medio de posesiones materiales. Otros, consideran que esta necesidad de "algo" puede ser cubierta disfrutando de la vida al máximo, justificando conductas que los alejan aún más del propósito antes mencionado. Será tarea de cada uno el identificar cual es su objetivo.
     Los mensajes mencionados se refieren a la Misericordia infinita que siente Nuestro Señor Jesucristo, por cada uno de nosotros. Él reconoce nuestra miseria, se compadece de nuestras vidas llenas de cansancio, tristeza, errores y vacíos. Él nos tiende una mano ofreciéndonos su ayuda y el perdón de nuestras faltas.
     Estos relatos en sí nos demuestran la Misericordia del Señor, ya que es Él quién nos busca, nos tiende una mano, nos alienta y nos ofrece su perdón. No podemos desperdiciar esta maravillosa invitación.
     Todos tenemos la certeza que algún día moriremos, que nuestra vida terrenal llegará a su fin. Esta verdad nos causa incertidumbre o inclusive miedo. Aunque pretendamos alargar nuestras vidas, de todos modos cuando Dios así lo disponga, moriremos. En vista de esta realidad imposible de cambiar, nuestro Señor Jesucristo nos dice que siempre debemos estar preparados. Precisamente la devoción a la Divina Misericordia, así como lo menciona Jesús, es nuestra última oportunidad para prepararnos antes de la justa justicia de nuestro Padre.

     La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos publicó el 5 de mayo del 2000 un decreto en el que se establece, por indicación de Juan Pablo II, la fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el segundo domingo de Pascua. La denominación oficial de este día litúrgico será “segundo domingo de Pascua o de la Divina Misericordia.
     Ya el Papa lo había anunciado durante la canonización de Sor Faustina Kowalska, el 30 de abril de 2000: “En todo el mundo, el segundo domingo de Pascua recibirá el nombre de domingo de la Divina Misericordia. Una invitación perenne para el mundo cristiano a afrontar, con confianza en la benevolencia divina, las dificultades y las pruebas que esperan al género humano en los años venideros”. El Papa le dedicó una de sus encíclicas a la Divina Misericordia (“DIVES IN MISERICORDIA”).
     
DECRETO

Se concede la indulgencia plenaria, con las condiciones habituales (confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice) al fiel que, en el domingo segundo de Pascua, llamado de la Misericordia divina, en cualquier iglesia u oratorio, con espíritu totalmente alejado del afecto a todo pecado, incluso venial, participe en actos de piedad realizados en honor de la Misericordia divina, o al menos, rece en presencia del santísimo sacramento de la Eucaristía, públicamente expuesto o conservado en el Sagrario, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, "Jesús misericordioso, confío en ti").
     Además, los navegantes, que cumplen su deber en la inmensa extensión del mar; los innumerables hermanos a quienes los desastres de la guerra, las vicisitudes políticas, la inclemencia de los lugares y otras causas parecidas han alejado de su patria; los enfermos y quienes les asisten, y todos los que por justa causa no pueden abandonar su casa o desempeñan una actividad impostergable en beneficio de la comunidad, podrán conseguir la indulgencia plenaria en el domingo de la Misericordia divina si con total rechazo de cualquier pecado, como se ha dicho antes, y con la intención de cumplir, en cuanto sea posible, las tres condiciones habituales, rezan, frente a una piadosa imagen de nuestro Señor Jesús misericordioso, el Padrenuestro y el Credo, añadiendo una invocación piadosa al Señor Jesús misericordioso (por ejemplo, "Jesús misericordioso, confío en ti").
Si ni siquiera eso se pudiera hacer, en ese mismo día podrán obtener la indulgencia plenaria los que se unan con la intención a los que realizan del modo ordinario la obra prescrita para la indulgencia y ofrecen a Dios misericordioso una oración y a la vez los sufrimientos de su enfermedad y las molestias de su vida, teniendo también ellos el propósito de cumplir, en cuanto les sea posible, las tres condiciones prescritas.
Se concede la indulgencia parcial al fiel que, al menos con corazón contrito, eleve al Señor Jesús misericordioso una de las invocaciones piadosas legítimamente aprobadas.

     Los sacerdotes que desempeñan el ministerio pastoral, sobre todo los párrocos, informen oportunamente a sus fieles acerca de esta saludable disposición de la Iglesia, préstense con espíritu pronto y generoso a escuchar sus confesiones, y en el domingo de la Misericordia divina, después de la celebración de la santa misa o de las vísperas, o durante un acto de piedad en honor de la Misericordia divina, dirijan, con la dignidad propia del rito, el rezo de las oraciones antes indicadas; por último, dado que son "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia" (Mt 5, 7), al impartir la catequesis impulsen a los fieles a hacer con la mayor frecuencia posible obras de caridad o de misericordia, siguiendo el ejemplo y el mandato de Jesucristo, como se indica en la segunda concesión general del "Enchiridion Indulgentiarum".
     Este decreto tiene vigor perpetuo.
Dado en Roma, en la sede de la Penitenciaría apostólica, el 29 de junio de 2002, en la solemnidad de San Pedro y San Pablo, apóstoles.

CONVOCANDO A LA 1ª VIGILIA MARIANA - ANE/ANFE

          AVISO PARA ADORADORAS/ES DE LAS SECCIONES Y TURNOS DIOCESANOS.

     El próximo día 28 de Abril el Consejo de Zona de la Adoración Nocturna nos convoca a la 1ª Vigilia Mariana, que se celebrará en la Basílica de Ntrª Señora del Rocío de la localidad de Almonte (Huelva).
     Con estas entusiastas palabras nuestro delegado de Zona  nos invita a la misma:
  “Se pondrá por nuestra parte la mayor de nuestras ilusiones y esfuerzos, esperando que no solo sea la primera, sino el principio de una peregrinación anual para visitar a nuestra Santa Madre y adorar a su Santo Hijo Eucaristía, empresa que con la colaboración de todos vosotros se podrá lograr, pues como sabemos, el empuje del Señor ya lo tenemos”.
     Sirva ésta como convocatoria, al objeto de poder establecer anticipadamente con cuantos adoradores/as de su Sección podemos contar para la reserva de plazas en el autobús que se pretende contratar para el desplazamiento (Secciones de Cádiz-S. Fernando-Chiclana-Ptº Real); otras Secciones interesadas se pondrán de acuerdo entre ellas para su gestión y solo motivado por la lejanía física a la Sección Diocesana, siendo los gastos del mismo sufragados por cada participante.
    En una primera valoración podemos considerar que el precio por persona (ida y vuelta) oscilará entre los 15€/20€ (si completamos el autobús) quedando incluido en el mismo los gastos de colaboración/sufragio de los gastos de su preparación (carteles y folletos, manuales para la Vigilia, adorno floral, Coral, y otros imprevistos) y que hasta el momento recae todo el coste en la Sección de Huelva y más concretamente sobre su Presidente.
    Sin más paso a señalarle el horario que con carácter general se ha establecido:

   VIGILIA  MARIANA CONJUNTA de los CONSEJOS DIOCESANOS DE ANDALUCÍA  a JESÚS SACRAMENTADO implorando por  la PAZ en el Mundo. (Organiza la Zona de Andalucía Occidental de la Adoración Nocturna Española y La Hermandad Matriz de Almonte).
Días 28 y 29 de abril de 2012.
PROGRAMA DE ACTOS:
Día 28 de abril:
17,00.-  Salida desde Cádiz (recogida de otros Turnos y Secciones)
20,30.- Procesión de Banderas desde……………………………..hacia el Santuario y ofrenda floral a la Virgen, Nuestra Señora del Rocío. Rezo de Vísperas.
21,45.-  Tiempo libre, ágape en locales del lugar a cuenta de cada uno.
22,45.-  Rezo del Santo Rosario, con Velas, en torno al Santuario.
23,30.- Celebración  concelebrada de la Eucaristía, presidida por…  La Colecta se podría destinar a las necesidades de  Cáritas Diocesana.
00,30.-  Inicio de la Vigilia, Turnos de una hora (entre horas se habilitará un espacio para descansar, podrán llevarse sacos de dormir).
Día 29 de abril:
06,30.- Procesión Eucarística con S.D.M. para Bendición de las Marismas.
08,00.- Rezo de Laudes; Oración final; Saludos a Nuestra Señora.
09,30.- Desayuno, Recogida y Despedida.
   

sábado, 31 de marzo de 2012


INDULGENCIA PLENARIA Y EL SANTO TRIDUO PASCUAL
Durante la Semana Santa podemos ganar para nosotros o para los difuntos el don de la Indulgencia Plenaria si realizamos algunas de las siguientes obras establecidas por la Santa Sede.

OBRAS QUE GOZAN DEL DON DE LA INDULGENCIA PLENARIA EN SEMANA SANTA

Jueves Santo
1.- Si durante la solemne reserva del Santísimo Sacramento, que sigue a la Misa de la Cena del Señor, recitamos o cantamos el himno eucarístico del "Tantum Ergo" ("Adorad Postrados este Sacramento…").
2.- Si visitamos por espacio de media hora el Santísimo Sacramento reservado en el Monumento para adorarlo.

Viernes Santo
1.- Si el Viernes Santo asistimos piadosamente a la Adoración de la Cruz en la solemne celebración de la Pasión del Señor.

Sábado Santo
1.- Si rezamos juntos el rezo del Santo Rosario.

Vigilia Pascual
1.- Si asistimos a la celebración de la Vigilia Pascual (Sábado Santo por la noche) y en ella renovamos las promesas de nuestro Santo Bautismo.
CONDICIONES:

Para ganar la Indulgencia Plenaria además de haber realizado la obra enriquecida se requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:

a.- Exclusión de todo afecto hacia cualquier pecado, incluso venial.
b.- Confesión sacramental, Comunión eucarística y Oración por las intenciones del Sumo Pontífice. Estas tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la ejecución de la obra enriquecida con la Indulgencia Plenaria; pero conviene que la comunión y la oración por las intenciones del Sumo Pontífice se realicen el mismo día en que se cumple la obra.
 
Es oportuno señalar que con una sola confesión sacramental pueden ganarse varias indulgencias. Conviene, no obstante, que se reciba frecuentemente la gracia del sacramento de la Penitencia, para ahondar en la conversión y en la pureza de corazón. En cambio, con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Santo Padre sólo se gana una Indulgencia Plenaria.
La condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple si se reza a su intención un solo Padrenuestro y Avemaría; pero se concede a cada fiel cristiano la facultad de rezar cualquier otra fórmula, según su piedad y devoción.



sábado, 17 de marzo de 2012

   Los días 18 y 19 de marzo, domingo IV de Cuaresma y solemnidad de San José respectivamente, celebraremos en nuestra Iglesia la Jornada anual de oración y de colecta en favor del seminario. Aun respetando el contenido litúrgico propio de cada uno de estos días, uno y otro quedan marcados por el signo de la fiesta de las vocaciones al sacerdocio ministerial.
   El lema pensado para la jornada de este año es Pasión por el Evangelio, una expresión que pone inmediatamente de manifiesto la centralidad del Evangelio en la vocación y en la vida del sacerdote. Pero ¿qué tiene el Evangelio? ¿Qué maravilla oculta? ¿Qué tesoro esconde en sus espesas frondas para que un joven se vea de pronto atraído hacia él, sienta la pasión de poseerlo y sea capaz de dejar padre y madre, novia y carrera, hermanos, amigos y hacienda con tal de lograrlo?
   El término “evangelio” alude a realidades diversas estrechamente relacionadas entre sí. En primer lugar, “evangelio” es el nombre que se da a los relatos sobre la vida y el mensaje de Jesús contenidos en los así llamados evangelios canónicos.
   Pero el significado del término “evangelio” no se agota en esta acepción. El Nuevo Testamento entiende por dicho término principal y fundamentalmente a Jesucristo mismo, el Hijo de Dios venido al mundo por voluntad expresa del Padre para redimirnos del pecado y de la muerte y otorgarnos la vida divina. Por tanto, “evangelio” no designa sólo unos relatos, sino una persona, y ésta divina, la cual, con su actuar salvífico en el mundo, transforma y regenera el interior del hombre y salva a éste del extravío y de la desesperación. Se comprende, pues que, entendido este término en su segundo acepción, pueda el hombre amar el Evangelio, sentir pasión por él y alcanzar la felicidad con su posesión y disfrute.
   Pues bien, el sacerdote comienza por ser aquel hombre que un día conoció los relatos de los evangelios acerca de Jesús y, desde éstos, con la ayuda del Espíritu Santo, descubrió en Jesús a Jesucristo, el Hijo de Dios vivo. Y el sacerdote es aquel que, una vez descubierta la verdadera identidad de Jesús, se percibió llamado por él para ser como él, esto es, dicho con palabras de Benedicto XVI, “para ser prolongador de la misma misión que Cristo había recibido del Padre”. El sacerdote es también aquel que, tras haber verificado su vocación mediante el sí de la Iglesia y haber recibido a su debido tiempo el orden sacerdotal, se entrega totalmente a la doble tarea de configurarse existencialmente con el ser sacerdotal de Cristo, del que ya participa ontológicamente por el sacramento, y de trabajar sin descanso por la salvación de los hombres. Finalmente, el sacerdote es aquel que, configurado ontológicamente con Cristo pastor y viviendo en plenitud su ministerio sacerdotal, imita ininterrumpidamente a Cristo, cuya muerte en Cruz conmemora cada día en la celebración de la Eucaristía.
   Ahora bien, esa configuración diaria con el Señor es vivida por el sacerdote con verdadero gozo, con un amor desbordante, con auténtica pasión. Y, en este sentido, tiene razón la prestigiosa revista norteamericana Forbes cuando afirma que los sacerdotes desarrollan una “profesión” que les hace sentirse los más felices del mundo. Y es que el ejercicio del sacerdocio ministerial otorga a la vida un sentido tan grande que hace de la propia existencia algo digno de ser vivido.
   Mi mirada de obispo y pastor se dirige hoy al seminario, descrito por el Papa Benedicto XVI como ese “cenáculo en donde el Señor celebra con deseo ardiente su Pascua con quienes un día anheláis presidir en su nombre los misterios de la salvación”.
   Queridos seminaristas, vosotros no sois todavía sacerdotes, pero os estáis preparando para serlo. ¿Cómo vivir estos años de preparación? “Ante todo, deben ser años – dice el Papa – de silencio interior, de permanente oración, de constante estudio y de inserción paulatina en las acciones y estructuras pastorales de la Iglesia”. Viviendo así, imitaréis a Jesús durante el tiempo de su vida oculta en Nazareth, iréis creciendo en santidad y justicia, y dispondréis vuestro espíritu a recibir un día el don del sacerdocio.
   Aspirad a la santidad y trabajad para ser agraciados por ella. Esto es lo que más importa en la vida. Lo demás se nos dará por añadidura. Sed santos. En primer lugar, porque la santidad es la perfección del ser humano. Y, en segundo lugar, para no ser hipócritas y motivo de escándalo, para no incurrir, como viene a decir el Papa, en esa terrible contradicción que a veces se produce entre aquello de lo que somos signo y la realidad empírica de nuestro comportamiento.
     Y a vosotros, mis muy queridos fieles consagrados y seglares, os pido que ayudéis al seminario con la oración y con la limosna.

                  +Manuel Ureña Pastor
                 Arzobispo de Zaragoza
Consiliario Nacional de la Adoración Nocturna

domingo, 11 de marzo de 2012

NOTA DE LOS OBISPOS DE LAS DIÓCESIS DE ANDALUCÍA.

1. Con motivo de las elecciones convocadas en la Comunidad autónoma de Andalucía para el próximo día 25 de marzo, los Obispos de las diócesis de Andalucía queremos llamar la atención sobre la importancia de participar responsablemente en ellas. Con esa participación se cumple el deber moral que todo ciudadano tiene en la búsqueda y afianzamiento del bien común de la sociedad en todo momento, pero particularmente en las situaciones de especial dificultad como ahora sucede. La delicada situación en la que vivimos, a causa de la crisis, que es de significado y de sentido de la vida, además de ser una crisis económica y financiera, exige de todos, electores y elegidos, una gran altura de miras más allá de los intereses de partido, sin escatimar esfuerzos que abran un camino de progreso y esperanza para las nuevas generaciones.

2. Al ofrecer estas orientaciones, en cumplimiento de nuestro deber como pastores del pueblo de Dios, deseamos prestar un servicio a los católicos y a cuantos quieran escucharnos, sin otra pretensión que ofrecer elementos morales de juicio a la hora de decidir el voto, del cual depende la consecución del bien común de la sociedad, fundado en los derechos fundamentales de las personas y grupos sociales.
  El ejercicio del voto es un derecho y un deber de cada ciudadano en una sociedad democrática. A este respecto, el Vaticano II afirma: “Todos los ciudadanos tienen el derecho y al mismo tiempo el deber de votar con libertad para promover el bien común” (GS 75). Por ser un acto del cual depende el modelo de gobierno que ha de dirigir y orientar la vida personal, familiar y social de los ciudadanos, pedimos a todos la participación responsable, eligiendo a los candidatos que, a su juicio, puedan afrontar y resolver mejor los problemas actuales de nuestra sociedad.

3. La importancia de la acción política, que debe estar orientada al establecimiento posible del progreso moral y del bienestar de la sociedad, permite esperar de los elegidos la competencia que requieren las actuales circunstancias; así como un alto sentido del deber en el ejercicio del poder político, que sólo puede desempeñarse con responsabilidad ética. Competencia y responsabilidad moral son factores que generan la necesaria confianza de los ciudadanos en quienes han de desempeñar las funciones de gobierno.
  Consideramos necesario tener presente algunos principios de la doctrina social de la Iglesia.

4. El derecho inviolable a la vida humana. Es necesario discernir en los programas de los partidos la garantía del derecho a la vida humana desde su concepción hasta su muerte natural. Esto significa el rechazo al aborto, a la eutanasia, y al abandono de los ancianos, sin olvidar el apoyo a las mujeres que viven la espera de un hijo en situaciones difíciles.

5. La necesaria protección legal y económica del matrimonio como institución social, fundado en la unión estable de un varón y una mujer, y de la familia como ámbito natural de la crianza y educación de los hijos. Esto supone la promoción del trabajo y de la vivienda, así como la puesta en práctica de un programa de inserción laboral de los jóvenes en la sociedad, de especial urgencia en la situación social actual de crisis económica.

6. La tutela del derecho general a la educación, realizada al amparo legal de la libertad de enseñanza; y del derecho a la educación religiosa según las propias convicciones morales y religiosas de los padres, prevista en la Constitución. Hoy es particularmente necesario promover una educación que valore el aprendizaje y la formación humana mediante el esfuerzo y la disciplina, que promueva la búsqueda y el conocimiento de la verdad, así como los valores morales en los que se funda una vida honrada y la convivencia pacífica, y las virtudes que la hacen posible.

7. La defensa y la ayuda a los sectores más débiles de nuestra sociedad, entre los que se encuentran quienes carecen de trabajo, los jóvenes y los emigrantes. Urge promover las condiciones que hagan posible la productividad, la creación de nuevos puestos de trabajo sin soslayar el sentido de la justicia y de la solidaridad en la contratación laboral. Del mismo modo, es urgente la promoción de una opinión pública y una legislación respetuosa con la dignidad de los emigrantes.

8. El momento histórico nos pide a todos construir una vida social más justa y pacífica. Frente a la mentalidad tan extendida del derecho a la dádiva y de la subvención, se hace necesario promover la estima del trabajo y del sacrificio como medio justo de crecimiento personal y colectivo para el logro del bienestar. Frente a la corrupción y la mentira, urge promover la honradez, el respeto a la ley y la fidelidad a la palabra dada. Frente al consumismo desmedido, es preciso potenciar el sentido de la realidad y de la austeridad. Frente a la fragmentación y confrontación social, se ha de promover el valor humano y social de la reconciliación, el diálogo y la amistad entre las personas, aun cuando no compartan la misma concepción del ordenamiento social.

9. Finalmente, no podemos olvidar que a la hora de emitir el voto, sólo se hace posible la edificación de una sociedad más justa y pacífica actuando con inteligencia, libertad y responsabilidad.
  En nuestra oración a Dios, nuestro Señor, encomendamos a todas nuestras familias y comunidades eclesiales que eleven preces al Señor, para que las próximas elecciones contribuyan al bien de nuestra sociedad, fundado en la verdad, la justicia, la libertad y la paz. Así lo pedimos cada día invocando a la Virgen María, Reina de la Paz.